21 de abril de 2012

Capítulo XXX - Tu tiempo de soñar, tu tiempo de vivir.

Capítulo XXX.
“When you look me in the eyes”





Desperté y sonreí al ver que Nicholas aun seguía a mi lado, pasó toda la noche junto a mí, me levanté con cuidado para no despertarlo.
Fui hacia la cocina a hacer desayuno.


Cuando tenía todo listo me senté en la sala, esperaría a Nicholas para desayunar justos, no esperé mucho, tal vez solo media hora.

Nick: bueno días – dijo sentándose a mi lado.

Tú: buenos días – sonreí.

Nick: me quedé dormido – dijo riendo.

Tú: me alegra de que lo hayas hecho.

Nick: bueno, no me quede dormido.

Tú: lo sabía – dije y no pude contener mi risa.

Nick: es que si me iba no iba a poder dormir.

Tú: ven – me levanté. – vamos a desayunar. – él me siguió.

Luego de desayunar, me ayudó a recoger y lavar los platos que habíamos utilizado.

Nick: ¿qué quieres hacer hoy?

Tú: ¿qué quieres hacer tú?

Nick: estaba pensando en pasear un rato ¿te parece bien?

Tú: seguro.

Nick: entonces, vamos a arreglarnos.

Tú: ¿ya?

Nick: si, las horas pasan volando, cada minuto vale oro mientras estás conmigo.

Tú: bueno, en ese caso, ya vuelvo. – dije y fui directo a cambiarme.


*Nick*

Me cambié, me puse algo abrigado y la esperé.

Cuando ella estuvo lista bajamos, salimos del edificio y caminamos un poco, había un parque cercano, fuimos hacia allá. Vimos a niños jugando, varias personas me reconocieron y me pidieron muy amablemente una foto, _________ reía, tal vez había olvidado que eso siempre ocurría, pero no se molestaba.

En el parque había unos columpios, nos acercamos, ella se sentó y yo comencé a columpiarla.

Nick: ¿sabes a que me recuerda esto?

Tú: seguro te recuerda lo mismo que a mí.

Nick: ¿sí?  A ver dime.

Tú: “estamos juntos y estaremos juntos”

Nick: no lo olvidaste.

Tú: tú tampoco.

Caminamos por el parque, veíamos el paisaje, para ella todo era distinto, nunca había estado en Canadá, yo había estado un par de veces con mi familia.

Había una tienda que parecía ser como una librería, en la vitrinas estaban varias revistas, ambos reímos al ver la portada de una de ella.
“El joven actor y cantante Nick Jonas ha hecho un viaje secreto, ahora no tan secreto, con su ex novia _______, fuentes nos informan que han decidido darse un escape después de una reconciliación... tal vez lo que hacía falta era un viaje romántico para que estos chicos volvieran a ser la tierna pareja que eran antes”

Tú: no entiendo cómo se enteran de todo – dijo riendo.

Nick: en realidad no saben nada.

Tú: “un escape” si, llamémoslo escape si eso define a cuatro meses de estudio y dos presentaciones benéficas.

Nick: si – reí – sigamos caminado.

Tú: tengo un poco de hambre.

Nick: igual yo, ¿te parece si comemos ahí? – pregunté señalando un lindo restaurant que estaba a unos cuantos metros.

Tú: sí.
               
Fuimos juntos a almorzar, aun que era hora de la merienda, conversábamos mientras comíamos.

Tú: si, mi madre al fin encontró a alguien que la quiera... y ¿Por qué me miras así?

Nick: por qué te amo.

Tú: yo también te amo. – sonrió

Nick: todo bien.

Tú: ¿cómo?

Nick: cuando me miras a los ojos y me dices que me amas todo está bien.

Tú: ¿cómo se te ocurren tantas cosas? – dijo sonrojándose un poco.

Nick: cuando me miras a los ojos.


El resto de la tarde se nos fue volando mientras paseábamos en un centro comercial, era enorme       .

Entramos a una cabina que tomaba muchas fotos mientras posas unas cinco veces.

Tú: quedó muy bien.

Nick: me gusta esta. – señalé una donde ella besaba mi mejilla.

Tú: si, hermosa, a mí me gusta mucho esta – dijo mostrando una donde salíamos un poco extraños.

Nick: no debimos poner esas caras – dije riendo.

Tú: es graciosa. ¿Qué... qué pasa?

Nick: es que te ves hermosa hasta cuando pones caras raras.

Tú: igual tú – dijo riendo.

Nick: creo que ya debemos volver, tomemos un taxi.

Tú: de acuerdo.


Salimos del centro comercial y tomamos un taxi, no estábamos tan alejados pero ya era oscuro, estábamos en una ciudad nueva y prácticamente desconocida, así que las precauciones no estaban de más.

Ella no dejaba de ver aquellas fotos, a cada momento encontraba un nuevo detalle que le causaba mucha risa.

Fue al llegar al apartamento cuando nos dimos cuenta lo exhaustos que estábamos, pues habíamos caminado una distancia considerada a paso lento mientras disfrutábamos de paisajes y todo lo demás.

Tú: tomaré una ducha, ahora vuelvo. – dijo mientras yo me sentaba en la sala.

Ella entró a su habitación. Seis minutos pasaron antes de que me levantara y repitiera su acción.

Mientras el agua de la ducha caía sobre mí, pensaba en el maravilloso día que había pasado junto a _______, solo nosotros, sin preocupaciones, simplemente disfrutando cada momento.

Tú: Nicho... – dijo abriendo la puerta de mi habitación – oh, lo siento, lo siento. – cerró la puerta.

Me había encontrado sin camisa, pude notar en esos escasos segundos que la puerta estuvo abierta como se sonrojó, reí, me puse una camisa y salí.

Ella estaba en la sala, sentada frente a la chimenea que se encontraba apagada.

Tú: no sabía que te estabas vistiendo.

Nick: no te preocupes.

Tú: eh, no sabía que aun usabas el OmniPod.

Nick: si, ahora se nota menos que antes, es más pequeño, los han mejorado con el paso de los años.

Tú: si, leí mucho sobre eso cuando hice mi proyecto, pero no sabía que tenía uno nuevo.

Nick: no es tan nuevo... eh, ¿tienes hambre?

Tú: no, aun me siento llena, comimos mucho, ¿tú tienes?

Nick: no, tampoco.

Ella se acercó y la abracé, cuando me miraba a los ojos todo estaba bien, cuando estaba justo ahí a mi lado, sé que este amor es para siempre, todos los días se lo haría saber, nunca la dejaría ir, encuentro un paraíso cada vez que la miro a los ojos.

La besé, de alguna u otra manera ese beso hizo que de mi mente se borrara todo, ella ya se encontraba acostada en aquel mueble, no la quería lastimar, pero casi todo el peso de mi cuerpo estaba sobre ella, sus suaves manos acariciaban mi cabello, pero algo hizo que me separara de ella.

________ no dijo nada, me senté y ella igual, quería preguntarle algo, pero no quería ofenderla.

Nick: _______, eh... ¿recuerdas...?

Tú: ¿el qué?

Nick: ¿recuerdas la promesa que hicimos?

Tú: si.

Nick: no quiero que te molestes pero, me preguntaba si...

Tú: ¿si la rompí? – no parecía molesta, al contrario, sonrió.

Nick: si – dije con un pequeño suspiro.

Tú: creo que esto, responderá eso...

Bajo su camisa tenía una cadena, la sacó y de ella colgaba un anillo que reconocí al instante.

Tú: nunca me lo quité, pero veía tus fotos y pues, no veía el tuyo, así que...

Nick: nunca lo aparté de mi – dije sacando la cadena que al igual que la de ella, se encontraba bajo mi camisa.

No solo tenía el anillo, también tenía aquella “__” que ella me había obsequiado 5 años atrás.

Tú: o sea que tú no... no…

Nick: nunca rompí mi promesa, nuestra promesa.

Tú: ...

Nick: ni siquiera podía estar cerca de otra chica sin  pensar en ti.

Tú: creí que...

Nick: no digas nada, siempre te esperaré, no importa lo que pase.

Tú: y yo te esperaré a ti. – dijo mientras nos veíamos directamente a los ojos.

*Tú*

Él es la luz que hace desaparecer mi oscuridad, cuando me mira a los ojos.


*Tres días después*

*Kevin*

Caminaba hacia la oficina de Danielle para invitarla a almorzar, desde hace días la había notado un poco extraña, pero ella siempre decía que no era nada, lo dijo tantas veces que comencé a pensar que solo eran ideas mías.

Cuando abrí la puerta ella estaba parada ahí, sonreí al verla, pero ella no hizo lo mismo.

Danielle: Kev...

Fue lo último que alcancé a escuchar antes de que cayera en mis brazos.

Kevin: Danielle, Danielle... – dije con desespero.

Ella no reaccionaba, vi hacia los lados en busca de alguna ayuda, pero nadie parecía estar por ahí.

Kevin: Danielle – seguí nombrándola mientras le daba unos leves golpecitos en sus mejillas. – vamos, Danielle, despierta.

Me bloqueé totalmente, me aterrorizó ver a mi esposa inconsciente en mis brazos, la cargué y la senté en su silla, busqué alcohol en el botiquín de primeros auxilios que estaba cerca de los archiveros, mojé un poco un algodón y se lo acerque a su nariz, tuve que hacerlos un par de veces y por fin abrió sus ojos.

Danielle: ¿qué... qué pasó?

Kevin: ¿estás bien?

Danielle: eso creo... ¿qué pasó?

Kevin: te desmayaste, justo cuando entré.

Danielle: ...

Kevin: llevas días sintiéndote mal y lo sé, aunque digas lo contrario.

Danielle: solo han sido unos mareos.

Kevin: sea lo que sea, iremos al doctor.

Danielle: pe...

Kevin: Dani, por favor.

Danielle: está bien.

Kevin: ¿aun sientes mareo?

Danielle: un poco, ya se me pasará.

Kevin: iba invitarte a almorzar, pero creo que mejor nos vamos a casa.

Danielle: tengo que ordenas unos papeles y...

Kevin: Dani, vamos.

Danielle: bueno, vamos a casa.

Fuimos a casa, luego de almorzar la convencí de no volver a la academia, se acostó un rato y se quedó dormida.

No dejaba de preocuparme, al día siguiente iríamos al médico y sabríamos si algo andaba mal.


*Joe*

Lo que acababa de ver me hizo sentir como un estúpido, un estúpido celoso.

Chelsea: si tan solo te callaras y dejaras de decir incoherencias. – dijo mientras íbamos en el auto.

Joe: vi claramente como lo abrazaste, como te miraba.

Chelsea: a ti te abrazan fans todo el tiempo, te miran todo el tiempo, se acercan para pedirte fotos ¿y te digo algo? No lo creo.

Joe: es muy distinto.

Chelsea: por Dios Joseph, solo me estaba saludando.

Joe: fue un saludo muy tierno ¿no? Se le nota a lo lejos que le gustas.

Chelsea: no sabes las veces que... olvídalo, detén el auto.

Joe: ¿qué?

Chelsea: ¿estás sordo? Detén el auto.

Joe: ya casi llegamos a tu casa.

Chelsea: puedo caminar.

Joe: te comportas como una niña.

Chelsea: pues te tengo una notica, tú te estás comportando como un bebé.

Joe: ya cálmate ¿sí?

Chelsea: ¿qué me calme yo? Yo no fui quien casi hace una escena fuera de la empresa.

Joe: estaba celoso ¿qué quieres que haga?

Chelsea: que detengas el auto.

Joe: espera.

Hice lo que quería, detuve el auto, pero cuando estuvimos frente a su casa.

Chelsea: no te molestes – dijo cuando me iba a bajar para abrir su puerta. – gracias por traerme.

No dije ni una sola palabra, estaba furioso conmigo mismo, ella caminó hacia su puerta y entró a su casa.



Adelanto del próximo capítulo.

Tú: ¿preparaste algo?
Nick: si, emparedados.
Tú: ¿de pollo?
Nick: oye, también se hacer de mantequilla de maní y jalea.


Tú: ¿sabes que me da risa?
Nick: ¿qué?
Tú: qué no utilices tu habitación.



Disculpen si me tardo mucho, pero las clases no me permiten dedicarle tiempo a la novela.
Si estás leyendo este capítulo twitteame: @Almalusi.

Gracias.

15 de abril de 2012

Capítulo IXXX - Tu tiempo de soñar, tu tiempo de vivir.

Capítulo IXXX.
“Stay”





Llegué al aeropuerto y ahí estaban mis amigos, Joe, Kevin, Jane, Danielle, Valerie y Mikey, el hermano de Danielle quien ahora salía con Valerie, mi familia, Chelsea y mis tíos, hasta estaba Big Rob, a la única persona que no veía era a Nicholas.

Nos quedamos hablando mientras esperaba que anunciaran mi vuelo aun faltaba mas de una hora.

Tal vez pasaron 30 minutos.

Nick: disculpen la tardanza. – dijo un poco agitado.

Tú: Nicholas.

Joe: ¿todo bien Nick?

Nick: todo bien, hola linda. – me dijo y sonrió.

Tú: creí que ya no vendrías.

Nick: ¿cómo crees?

Kevin: primero muere antes de no venir – todos rieron.

Nick: ¿cuánto falta para el vuelo?

Tú: no más de 15 minutos.

Nick: genial – su “genial” no sonó sarcástico, al contrario, parecía un “genial” normal.

Tú: eh, bueno, gracias a todos por venir.

Valerie: espero que te vaya muy bien – dijo mientras me abrazaba.

Tú: ojalá pudieras venir conmigo.

Valerie: tú merecías ganar _______, quita esa cara, disfruta y estudia mucho.

Tú: lo haré amiga.

Todos me abrazaron y se despidieron de mí, pero ¿qué le pasaba  Nicholas? Solo sonreía, tal vez se alegraba del hecho de que solo faltaban 10 minutos para irme.

X: atención, los pasajeros del vuelo 0810 con destino a Canadá prepárense para abordar. – dijo una voz femenina.

Tú: bueno, adiós a todos – dije tomando mis maletas. Nicholas se acercó, me abrazó y dijo.

Nick: nos veremos más pronto de lo que esperas. – y salió corriendo, intenté voltear para vez hacia donde se dirigía pero Joe lo impidió.

Joe: bueno _______... – dijo sujetando mi mano.

Tú: adiós Joe.

Joe: adiós. – aun no soltaba mi mano.

Tú: eh, Joe.

Joe: te extrañaré.

Tú: si, igual yo pe...

Joe: disfruta, espero que mires muchas tripas – todos rieron.

Tú: Joe, debo irme.

Joe: está bien, ahora sí.

Tú: adiós chicos.

Joe siempre era cómico y a veces se comportaba extraño, así que no le preste mucha atención.

Guardaron mis maletas y abordé el avión, comencé a ver por la ventanilla, aun no habían subido todos, mi compañero de asiento al fin llegó, pero yo seguía viendo LAX, luego saqué una revista de mi bolso.

X: ¿podrías prestármela cuando termines de leerla?

Mi corazón dio un vuelco enorme.

Tú: ¿NICHOLAS?

Nick: hola – dijo sonriendo.

Tú: ¿Qué... que haces aquí? ¿Cómo es que...?

Nick: olvidé decirte que tengo dos presentaciones en Canadá.

Tú: ¿qué?

Nick: no te iba a dejar ir tan fácil.

*Nick*

Tú: no lo puedo creer – dijo y volvió su vista a la ventanilla.

Nick: ¿qué no puedes creer?

Tú: que estés aquí, es decir... ¿por qué hiciste todo esto?

Nick: porque quiero estar contigo, y no quiero que la distancia nos separe de nuevo.

Tú: ...

Nick: _______, déjame estar junto a ti, déjame amarte como antes, mucho más que antes.

Tú: ...

Nick: solo dime que sí.

Tú: es que…

Nick: entenderé que tus estudios quiten tu tiempo, así como tú entendías que mi carrera me alejara por meses.

Tú: pe...

Nick: solo...

Me besó, interrumpió mis palabras con un beso inesperado, luego se alejó, sonrió y tomó mi mano.

Tú: gracias por venir.

Nick: ¿e... eso es un sí?

Tú: eso fue un gran sí. – dijo sonriendo.

No pude evitar sonreír también, su mano aun sujetaba la mía, su cabeza ahora reposaba en mi hombro.

Era difícil creer que estábamos ahí, su mano con la mía, de alguna manera me hacía sentir muy bien.

El resto del viaje estuvo lleno de risas e historias, ambos ignorábamos muchas cosas del otro a causa del tiempo en el que estuvimos alejados.

Sé que estaba asustada, temía que si volvíamos a estar juntos podría lastimarla, pero juro que no soy quien era antes.

Tú: ahora entiendo todo – dijo de repente.

Nick: ¿a qué te refieres?

Tú: cuando me dijiste que no estaría sola.

Nick: nunca te dejaría sola. – sonreí.

Tú: mamá también hizo un comentario parecido.

Nick: sabía que no te dejaría sola.

Tú: y Joe...

Nick: ¿qué hizo Joe? – pregunté.

Tú: no soltó mi mano para darte tiempo de abordar el avión.

Nick: eso no estaba planeado, pero me alegro de que lo haya hecho.

Tú: y ahora sé a qué te referías con  eso de “nos veremos más pronto de lo que esperas”

Nick: bueno, te dije que tenía una sorpresa, y pues, esa era, aunque aún falta algo.

Tú: ¿ah sí? ¿Qué es?

Nick: ______, si te lo digo no será una sorpresa.

No faltaba mucho para llegar, nosotros seguíamos hablando, yo sonreía cada vez que decía que se quedaría en Grace y ella no tenía idea porque.

Cuando llegamos, los chicos de la Administración se fueron a un apartamento que habíamos alquilado, yo busqué mis maletas y las de ________, quería ser caballero y llevar las suyas, pero no podía con cuatro maletas, ella rió y se encargo de las más chicas.

Tú: tengo manos Nicholas, dame esas.

Tomamos un taxi, dije que la acompañaría a Grace, pero mentí, ese no era mi plan.

Nick: señor podría llevarnos a esta dirección. – dije mientras le pasaba un papel.

Tú: ¿sabes dónde queda la Institución?

Nick: sí. – mentí de nuevo.

Recorrimos la ciudad, ella veía por la ventanilla, como de costumbre, en ocasiones volteaba y sonreía, se veía tan hermosa.

Tú: ¿dónde estamos?

Nick: muchas gracias señor. Oh, no, no se preocupe yo las bajo. - dije refiriéndome a las maletas.

Tú: Nicholas, ¿podrías decirme don...?

Nick: un momento linda.

Tú: ...

Nick: vamos. – tome las maletas, ella tomo las otras dos, pero dudó.

Tú: Ni...

Nick: vamos _______ - dije sonriendo.

Entramos a un gran edificio, elegante, con un lobby muy amplio, ella veía a todos lados, no tenía ni idea de lo que hacíamos ahí.

Nick: solo sígueme.

Tomamos el ascenso hasta el 10mo piso.

Tú: Nicholas, son casi las 6pm, si no llego a Grace me quedaré sin habitación.

Nick: no permitiré que te quedes sin habitación.

Tú: ¿podemos irnos?

Las puertas de ascensos se abrieron, no respondí su pregunta, salí pero ella no se movió.

Nick: si llaman el ascensor, irás a otro piso si no sales de ahí – dije riendo.

Tú: muy gracioso... – dijo mientras salía.

Nick: espera, no encuentro las llaves.

Tú: ¿las lla...?

Nick: aquí están... – abrí la puerta. – adelante.

Ella pasó, vio el lugar, la chimenea en medio de la sala era hermosa, un apartamento muy acogedor, elegante, perfecto para dos.

Tú: ¿qué significa esto Nicholas?

Nick: bienvenida a tu nuevo hogar Canadiense.

Tú: ¿qué? ¿En serio?

Nick: espero que aceptes quedarte conmigo.

Tú: ...

Nick: mis presentaciones son hasta la otra semana, tus clases también, tendremos tiempo para nosotros, la semana subsiguiente a las presentaciones estaré solo para ti, podría ayudarte a estudiar y...

Tú: Nicholas, para de hablar.

Nick: solo dime que te quedarás.

Tú: pudiste haberme dicho que tenías esto planeado.

Nick: no te dije porque quería sorprenderte.

Tú: ¿no te cansas de sorprenderme Nicholas? – dijo y me abrazó.

Su abrazo fue un “Si”, también la abracé, levanté sus pies unos centímetros del suelo.

Nick: no, no me canso de sorprenderte.

Tú: no me sueltes. – la abracé aun más fuerte.

Su cara estaba entre mi pecho y mi cuello, sin decir nada, todo era perfecto.

Luego le enseñé las habitaciones.

Nick: espero que te guste.

Tú: cielos, el paisaje es hermoso. – dijo mirando por la ventana.

Nick: ahí está el baño y mi habitación es la de al lado.

Tú: ...

Nick: aunque nada me haría más feliz que dormir a tu lado, no quiero presionarte.

Tú: gracias mi Nicholas.

Nick: ¿cómo me dijiste? – pregunté acercándome hacia ella.

Tú: ¿Nicholas?

Nick: no, tu Nicholas.

La besé, tenía años anhelando un beso así, uno en el que se sintiera el amor a nuestro alrededor, un beso que hiciera que nos sintiéramos los únicos seres de la tierra, solo los suyos lo lograban, solo ella hacía que me sintiera inmensamente feliz, ella tenía algo especial y no se daba cuenta.

Se acercaba la noche, de hecho ya estaba oscuro, llamamos a nuestros padres, debíamos informarles que todo andaba bien, yo me había encargado de que en la alacena y la nevera estuviera lo necesario para al menos dos semanas, preparamos chocolate caliente para el clima frio, luego nos sentamos en la sala a ver unas películas.

Ella reía, yo reía, ambos estábamos felices, no cometería el mismo error que antes, no la dejaría ir de nuevo, estaría siempre para ella, tenemos un pasado, lo sé, debemos dejarlo atrás, porque nuestro amor durará, viviremos cada día como si solo tuviéramos una noche.

Recuerdo claramente cuando dijo que me había extrañado y que se había sentido sola, pero no era la única que se sintió de esa manera, recordaba el día que le prometí que seriamos inseparables y me sentía mal de nuevo, pero ahora que el dolor se ha ido, no hay nada que temer, no debíamos dejar las palabras encerradas, ella solo tenía que decir que se quedaría, y lo hizo, se quedó.

Tú: ya es un poco tarde Nicholas.

Nick: ¿dormirás conmigo?

Tú: Nicholas…

Nick: ya sé, descansa linda, te amo. – sonrió.

Tú: descansa, te amo mucho más.

*Tú*

Fui a la habitación que Nicholas había preparado para mi, ahora entendía por qué no lo había visto los últimos días que estuve en L.A, “estuve ocupado arreglado unas cosas y bueno...” y yo creía que no quería verme, y era todo lo contrario, estaba haciendo todo lo posible para poder estar a mi lado.

Acomodé mi ropa en el armario, ordené mis zapatos, mis libros, tomé una ducha tibia y me puse mi pijama.


El clima era un más frio que en L.A, pero las sabanas lo calmaban. No podía dormir, pese a tener sueño, no lograba conciliarlo, pensaba en Nicholas, sonreía al pensar en él, estaba ahí, a unos escasos metros de mí, tal vez él ya dormido.

Me levanté de la cama, solo quería verlo antes de dormir, tal vez eso ayudaría, me detuve por un momento en la puerta de su habitación, no sabía si era buena idea pero quería verlo, pero justo cuando mi mano se dirigía hacia el picaporte de su puerta, esta se abrió.

Nick: ¿_______?

Tú: lo siento, creí que ya estabas dormido, eh, regresaré a mi... – tomó mi mano.

Nick: ¿no puedes dormir?

Tú: no.

Nick: ¿me permites acompañarte hasta que te duermas?

Tú: sí.

Fuimos a mi habitación, nos acostamos en la cama, compartimos las sabanas, me abrazó, el frío se había ido, su cálido abrazo hizo que se desvaneciera.

Nick: Buenas noches linda – dijo, luego besó mi frente.

Tú: buenas noches.

Tal vez eso era lo que me faltaba, sentirlo cerca, aun más cerca, quizás pasaron 6 minutos antes de quedarme dormida.


Soñé que estaba con él, a su lado, me había cansado de buscar la felicidad y decidí que ella un día me encontraría, y ahí estaba, la felicidad me rodeaba, es decir, nos rodeaba, en mi sueño cantaba mi canción, pero ya no combinaba mucho con mi situación, si lo amaba más de lo que lo había amado antes, y aunque por mucho tiempo no pude ver su rostro nada había cambiado, nadie ocupó su lugar, se fue haciendo difícil cada día pero todo paso, él dijo que también me amaba más de lo que me había amado antes, lamentamos que fuese de esa forma, me refiero a que ocurriera después de tanto tiempo, seguí soñando, y cantaba “If you ask me I will stay, I will stay”  sonreíamos, solo por que recordamos que él me había dicho el día anterior “solo dime que te quedarás” (Just tell me that you’ll stay) 



Adelanto del próximo capítulo.                                                                                                                           

Tú: eh, no sabía que aun usabas el OmniPod.
Nick: si, ahora se nota menos que antes, es más pequeño, los han mejorado con el paso de los años.
Tú: si, leí mucho sobre eso cuando hice mi proyecto, pero no sabía que tenía uno nuevo.


Danielle: Kev...
Fue lo último que alcancé a escuchar antes de que cayera en mis brazos.
Kevin: Danielle, Danielle... – dije con desespero.

7 de abril de 2012

Capítulo XXVIII - Tu tiempo de soñar, tu tiempo de vivir.

Capítulo XXVIII.
“Walk away”





Tomé el timón, ella estaba a mi lado, hablamos de muchas cosas, pero nada de ellas tenían que ver con “nosotros” pero prefería eso a nada.

Quería disfrutar lo mas que pudiera de su compañía, porque sabía que ella se iría sin importar lo que le diga, no importa cuántas veces le dijera que la amaba, ella no se quedaría, y si le pidiera que no viaje, estaría siendo egoísta, ella nunca me hiso eso, así que yo no debía ni pensarlo.

Paré un momento, mientras comíamos un poco,  me enloquecía con cada sonrisa que ella dibujaba en su rostro, lo único que pensaba en era en besarla, pero no me permitiría a mí mismo arruinar todo lo que me había costado.

Sabía que el hecho de que ella había aceptado mi invitación fue cuestión de suerte, y de mi insistencia claro, pero pude notar que al principio no estaba muy convencida.

Tú: estaban deliciosos. – dijo cuando terminó su emparedado de pollo.

Nick: gracias. – dije riendo.

Tú: ¿gracias?

Nick: los hice yo. – sonreí.

Tú: vamos Nicholas.

Nick: oye, es en serio, tuve que aprender.

Tú: bueno, en ese caso te quedaron deliciosos.

Nick: sé que te gustan los de pollo que hace mamá, así que  le pedí que me enseñara ayer en la noche.

Tú: me gustaron – dijo dibujando una sonrisa.

Nick: espero que la estés pasando bien.

Tú: muy bien, mira el atardecer. – se levantó de la mesita y se acerco a las barandas de la lancha

Nick: si. – dije y me levanté al igual que ella.

Sus manos se posaban en la baranda, ella veía el lindo atardecer de California, yo estaba ahí, a su lado, deseando poder abrazarla, pero lo único que pude hacer fue tomar su mano, ella me miró.

Nick: ________...

Tú: ...

Me acerqué mas y la besé, ella correspondió mi beso, hacía años que no sentía lo que estaba sintiendo en ese momento, no sentía el suelo bajo mis pies, mi corazón estaba a punto de salirse de mi pecho y mis manos temblorosas estaban fuera de control.

Ella se alejó, camino hacia el timón, la seguí.

Tú: volvamos a casa.

Nick: _______, lo siento no quise...

Tú: está bien. – me interrumpió – vamos a casa, oscurecerá pronto.

Nick: pe...

Tú: está bien, de verdad. – dijo sonriendo.

Puse la lancha en marcha, ella seguí de pie a mi lado, la miré y sonrió, no parecía molesta, lo cual me alegró mucho, ya que me arriesgué mucho.

Nick: ¿tienes clases mañana?

Tú: no, está semana es como un descanso para lo que me espera en Canadá.

Nick: ya veo, entonces no harás nada.

Tú: no precisamente, mi hermano, mi madre, el señor Harry y yo iremos a cenar.

Seguimos hablando, de todo un poco, pero de casi nada, nuestras conversaciones no llegaban al punto que esperaba, así que yo mismo lo abordé, le pedí que habláramos de nosotros, de una oportunidad.

Tú: no creo que sea buena idea Nicholas. – dijo mientras caminábamos al auto.

Nick: ¿por qué no? – abrí la puerta del auto para que ella entrara, luego subí yo.

Tú: bueno, me iré a Canadá, será lo mismo de antes, la pasé muy bien hoy y me encantó salir contigo, como ami...

Nick: no lo digas. – dije en voz baja.

Tú: ... gos... ¿qué?

Nick: ________, ¿qué tengo que hacer para que entiendas que te amo?

Tú: Nicholas...

Nick: al menos dame la oportunidad de enamorarte de nuevo.

Tú: no es eso, si ese fuera el caso no tendrías que enamorarme por que...

Nick: ¿por qué? 

Tú: dejemos las cosas así y enciende el auto.

Nick: pero no entiendo, si me quieres ¿Por qué no podemos...? – dije encendiendo el auto.

Tú: me iré por mucho tiempo y…

Nick: esa no es la verdadera razón, no puedes decir que no solo porque te vas, yo también me fui y...

Tú: te extrañé.

Nick: ¿cómo?

Tú: no es que no quiera estar contigo, es que si estamos juntos de nuevo solo serán 5 días, no quiero extrañarte, no más.

Nick: pe...

Tú: no discutas, en serio – ella parecía triste.

Comencé a conducir, ella miraba por la ventanilla, ya entendía lo que pasaba, simplemente no me quería extrañar, no quería hería su corazón con otro adiós, pero yo no le iba a decir adiós, no esta vez.

Llegamos a su casa y aun no habíamos dicho ni una palabra, bajé de para abrirle la puerta y acompañarla.

Tú: de verdad me divertí mucho - me dijo sonriendo

Nick: igual yo, gracias por aceptar ir conmigo.

Tú: eh, bueno, debo entrar.

Nick: si, debo irme.

Tú: descansa Nicholas. – se acercó y besó mi mejilla y por alguna razón quedé paralizado.

Nick: buenas noches.


*Tú*

Entré a mi casa, mi madre estaba con el señor Harry en la sala.

Tu mamá: ¿cómo te fue?

Sr. Harry: no lo digas, tu cara lo dice todo.

Tú: ¿Qué dice mi cara?  - dije riendo y me senté con ellos.

Tu mamá: bueno dice algo como “me encantó estar con Nicholas y ahora subiré a mi habitación a suspirar”- dijo imitando mi voz, Harry rió.

Tú: oye no te burles. – dije sin aguantar la risa.

Tu mamá: en serio, ¿cómo te fue?

Les conté lo que Nicholas había hecho, la lancha, la merienda, y lo que había dicho acerca de nosotros y de una segunda oportunidad.

Sr. Harry: él te quiere _______, y tú no te das cuenta.

Tu mamá: ¿o es que tú no lo quieres?

Tú: si pero ¿de qué nos serviría darnos una oportunidad si en unos días me voy a Canadá?

Tu mamá: la distancia nunca detuvo tu amor hacia él.

Tú: pero si su amor hacia mí.

Sr. Harry: eran más jóvenes y...

Tú: no culpemos a la edad... – lo interrumpí.

Tu mamá: te estás torturando.

Tú: eso es justo lo que no quiero, torturarme, entregarle de nuevo mi corazón y que mi única compañera sea su ausencia, ya pasé por eso mamá, y si volvemos, será igual.

Sr. Harry: no te veo igual que hace dos años.

Tú: ¿qué quieres decir?

Sr. Harry: no puedes esperar que sea lo mismo ______, ya no tienes 18 años, él no tiene 19, los dos han crecido y madurado, son más responsables.

Tú: no sé...

Tu mamá: yo lo que sé es que Nick no te dejará ir tan fácil.

Tú: es muy terco.

Sr. Harry: son tal para cual. – reímos.

Tú: bueno, los dejo, iré a tomar una ducha.

Subí a mi habitación y tomé una larga ducha, me puse mi pijama y me senté cerca de la ventana, recordé aquel beso, no sabía si había hecho bien en corresponderle pero no me arrepentía.

A la mañana siguiente me dediqué a limpiar la casa, mi hermano tenía un tiempo libre así que me ayudó, mientras limpiábamos le contaba lo que había pasado con Nicholas, y él me dio exactamente lo que el señor Harry mi mamá me dijeron.

Tal vez tenían razón, pero quería proteger mi corazón de otra despedida, una parte de mi quería quedarse e intentarlo de nuevo, pero otra parte solo se quería ir.

Le había mentido a Nicholas sobre la cena que tenia con mi familia, la verdad era que no quería salir con él, no tan pronto, tal vez en un par de días.

Pero los días pasaron y no habíamos tenido contacto, Joe y Chelsea me visitaron, estaban contentos por mi viaje, sin duda los iba a extrañar.

Al día siguiente me iría a Canadá, estaba haciendo las maletas cuando recibí una llamada.

-vía telefónica-

Tú: ¿hola?

Nick: hola _______.

Tú: Nicholas... hola. – dije un poco sorprendida.

Nick: ¿cómo estás?

Tú: pues, bien ¿y tú?

Nick: bien, eh... ¿estás en tu casa?

Tú: si, estoy haciendo maletas ¿por qué?

Nick: es que estoy afuera.

Tú: ¿de verdad? – dije acercándome a la ventana.

Nick: si... hola - lo vi en su auto, él saludó con la mano.

Tú: ya bajo. – dije saludándolo también.

Nick: está bien.

-fin de la llamada-

Arreglé un poco mi cabello antes de bajar, abrí la puerta y él estaba parado con un ramo de rosas, me quedé sin palabras, eso no lo esperaba.

Nick: mañana te irás y bueno, no quería llevártelas al aeropuerto por que no quería que luego te enredaras con las maletas.

Tú: gracias, son hermosas, pasa.

Nos sentamos en la sala.

Nick: ¿todo listo para mañana?

Tú: si, estoy un poco nerviosa a decir verdad.

Nick: ¿por qué?

Tú: estaré sola, y pues nunca he estado sola y mucho menos tan lejos de casa.

Nick: no estarás sola.

Tú: ¿Qué quieres decir?

Nick: eh, digo que, bueno, harás nuevos amigos.

Tú: si, y es una gran oportunidad.

Nick: si, y. – calló por un momento.

Tú: creí que te vería antes.

Nick: es que estuve ocupado arreglado unas cosas y bueno...

Tú: la historia de nuestras vidas. – dije en voz baja.

Nick: ¿cómo?

Tú: eh, nada, los chicos irán a LAX mañana a despedirse ¿irás?

Nick: por supuesto.

Tú: de nuevo gracias por las rosas.

Nick: construiría un jardín de rosas para ti si fuera necesario.

Tú: sabes que con una es suficiente – dijo riendo.

Nick: eh... bueno, no te quito más tiempo. – dijo levantándose.

Tú: no me quitabas tiempo.

Nick: debo terminar unos asuntos, pero nos vemos mañana. – dijo sonriendo.

Tú: está bien, gracias de nuevo.

Nick: deja de agradecer – sonrió.

Tú: adiós Nicholas – dije, él salió por la puerta, se volteó.

Nick: tengo una sorpresa para ti. – dijo sonriendo.

Tú: ¿sí? ¿Qué es?

Nick: lo sabrás mañana. Descansa – me tiró un beso y se fue.

Quedé muy curiosa, toda la noche no paré de preguntarme que tramaba Nicholas, luego pensaba que sería mi última noche en casa, que no volvería en meses, me preocupaba mi mamá, mi hermano casi no estaba en casa por que trabajaba mucho, mi consuelo era el señor Harry, sabía que nunca la dejaría sola.

Todo estaba listo, mis maletas, mi bolso, las rosas que Nicholas me había regalado estaban en un florero con agua en la sala, pero lleve una a mi habitación y no dejaba de olerla, de sentir ese aroma, no paraba de suspirar. A pesar de trabajar en una floristería y ver flores hermosas todos los días, las rosas que Nicholas me regalaba eran especiales, pues solo el hecho de venir de él hacía que las viera de una manera diferente.

Después de dar muchas vueltas en la cama logré conciliar el sueño.

La luz que se colaba por la ventana me despertó incluso antes de que sonara la alarma, bajé a desayunar, esperé a que mi madre se despertara.

Cuando bajó, me acompañó.

Tu mamá: no te imaginas lo emocionada que estoy.

Tú: te extrañaré – dije y ella sonrió.

Tu mamá: igual yo.

Tú: será la primera vez que este sola, y tan lejos.

Tu mamá: no estarás sola ________, bueno, me refiero a que conocerás chicos y chicas, harás nuevas amistades.

Tú: lo mismo dijo Nicholas.

Tu hermano: buenos días. – dijo mientras entraba a la cocina.

Tú: oye ayer no te vi. ¿cómo te fue?

Tu hermano: excelente, ganamos el juicio, luego llevé a Jane a cenar.

Tú: me alegro.

Tu mamá: mejor apresúrate _________, en una hora tenemos que estar saliendo a LAX.

Tu hermano: yo desayuné temprano, me daré una ducha y las llevaré.

El día había llegado, terminaría mi año de cirugía en otro país, lejos de mi familia y amigos, pero era un sacrificio necesario, tendré más oportunidades de participar en intervenciones quirúrgicas, ya que aquí solo e evalúan en quirófano una vez.

Subí a mi habitación a arreglarme, luego baje mis maletas y mi hermano las subió al auto, ya no había nada que hacer en la casa una vez que todos estuviéramos listos para partir.



Adelanto del próximo capítulo.

Nick: ¿cuánto falta para el vuelo?
Tú: no más de 15 minutos.
Nick: genial – su “genial” no sonó sarcástico, al contrario, parecía un “genial” normal.

Guardaron mis maletas y abordé el avión, comencé a ver por la ventanilla, aun no habían subido todos, mi compañero de asiento al fin llegó, pero yo seguía viendo LAX, luego saqué una revista de mi bolso.