Capítulo IXXX.
“Stay”
“Stay”
Llegué al aeropuerto y ahí estaban mis amigos, Joe, Kevin, Jane, Danielle, Valerie y Mikey, el hermano de Danielle quien ahora salía con Valerie, mi familia, Chelsea y mis tíos, hasta estaba Big Rob, a la única persona que no veía era a Nicholas.
Nos quedamos hablando mientras esperaba que anunciaran mi vuelo aun faltaba mas de una hora.
Tal vez pasaron 30 minutos.
Nick: disculpen la tardanza. – dijo un poco agitado.
Tú: Nicholas.
Joe: ¿todo bien Nick?
Nick: todo bien, hola linda. – me dijo y sonrió.
Tú: creí que ya no vendrías.
Nick: ¿cómo crees?
Kevin: primero muere antes de no venir – todos rieron.
Nick: ¿cuánto falta para el vuelo?
Tú: no más de 15 minutos.
Nick: genial – su “genial” no sonó sarcástico, al contrario, parecía un “genial” normal.
Tú: eh, bueno, gracias a todos por venir.
Valerie: espero que te vaya muy bien – dijo mientras me abrazaba.
Tú: ojalá pudieras venir conmigo.
Valerie: tú merecías ganar _______, quita esa cara, disfruta y estudia mucho.
Tú: lo haré amiga.
Todos me abrazaron y se despidieron de mí, pero ¿qué le pasaba Nicholas? Solo sonreía, tal vez se alegraba del hecho de que solo faltaban 10 minutos para irme.
X: atención, los pasajeros del vuelo 0810 con destino a Canadá prepárense para abordar. – dijo una voz femenina.
Tú: bueno, adiós a todos – dije tomando mis maletas. Nicholas se acercó, me abrazó y dijo.
Nick: nos veremos más pronto de lo que esperas. – y salió corriendo, intenté voltear para vez hacia donde se dirigía pero Joe lo impidió.
Joe: bueno _______... – dijo sujetando mi mano.
Tú: adiós Joe.
Joe: adiós. – aun no soltaba mi mano.
Tú: eh, Joe.
Joe: te extrañaré.
Tú: si, igual yo pe...
Joe: disfruta, espero que mires muchas tripas – todos rieron.
Tú: Joe, debo irme.
Joe: está bien, ahora sí.
Tú: adiós chicos.
Joe siempre era cómico y a veces se comportaba extraño, así que no le preste mucha atención.
Guardaron mis maletas y abordé el avión, comencé a ver por la ventanilla, aun no habían subido todos, mi compañero de asiento al fin llegó, pero yo seguía viendo LAX, luego saqué una revista de mi bolso.
X: ¿podrías prestármela cuando termines de leerla?
Mi corazón dio un vuelco enorme.
Tú: ¿NICHOLAS?
Nick: hola – dijo sonriendo.
Tú: ¿Qué... que haces aquí? ¿Cómo es que...?
Nick: olvidé decirte que tengo dos presentaciones en Canadá.
Tú: ¿qué?
Nick: no te iba a dejar ir tan fácil.
*Nick*
Tú: no lo puedo creer – dijo y volvió su vista a la ventanilla.
Nick: ¿qué no puedes creer?
Tú: que estés aquí, es decir... ¿por qué hiciste todo esto?
Nick: porque quiero estar contigo, y no quiero que la distancia nos separe de nuevo.
Tú: ...
Nick: _______, déjame estar junto a ti, déjame amarte como antes, mucho más que antes.
Tú: ...
Nick: solo dime que sí.
Tú: es que…
Nick: entenderé que tus estudios quiten tu tiempo, así como tú entendías que mi carrera me alejara por meses.
Tú: pe...
Nick: solo...
Me besó, interrumpió mis palabras con un beso inesperado, luego se alejó, sonrió y tomó mi mano.
Tú: gracias por venir.
Nick: ¿e... eso es un sí?
Tú: eso fue un gran sí. – dijo sonriendo.
No pude evitar sonreír también, su mano aun sujetaba la mía, su cabeza ahora reposaba en mi hombro.
Era difícil creer que estábamos ahí, su mano con la mía, de alguna manera me hacía sentir muy bien.
El resto del viaje estuvo lleno de risas e historias, ambos ignorábamos muchas cosas del otro a causa del tiempo en el que estuvimos alejados.
Sé que estaba asustada, temía que si volvíamos a estar juntos podría lastimarla, pero juro que no soy quien era antes.
Tú: ahora entiendo todo – dijo de repente.
Nick: ¿a qué te refieres?
Tú: cuando me dijiste que no estaría sola.
Nick: nunca te dejaría sola. – sonreí.
Tú: mamá también hizo un comentario parecido.
Nick: sabía que no te dejaría sola.
Tú: y Joe...
Nick: ¿qué hizo Joe? – pregunté.
Tú: no soltó mi mano para darte tiempo de abordar el avión.
Nick: eso no estaba planeado, pero me alegro de que lo haya hecho.
Tú: y ahora sé a qué te referías con eso de “nos veremos más pronto de lo que esperas”
Nick: bueno, te dije que tenía una sorpresa, y pues, esa era, aunque aún falta algo.
Tú: ¿ah sí? ¿Qué es?
Nick: ______, si te lo digo no será una sorpresa.
No faltaba mucho para llegar, nosotros seguíamos hablando, yo sonreía cada vez que decía que se quedaría en Grace y ella no tenía idea porque.
Cuando llegamos, los chicos de la Administración se fueron a un apartamento que habíamos alquilado, yo busqué mis maletas y las de ________, quería ser caballero y llevar las suyas, pero no podía con cuatro maletas, ella rió y se encargo de las más chicas.
Tú: tengo manos Nicholas, dame esas.
Tomamos un taxi, dije que la acompañaría a Grace, pero mentí, ese no era mi plan.
Nick: señor podría llevarnos a esta dirección. – dije mientras le pasaba un papel.
Tú: ¿sabes dónde queda la Institución?
Nick: sí. – mentí de nuevo.
Recorrimos la ciudad, ella veía por la ventanilla, como de costumbre, en ocasiones volteaba y sonreía, se veía tan hermosa.
Tú: ¿dónde estamos?
Nick: muchas gracias señor. Oh, no, no se preocupe yo las bajo. - dije refiriéndome a las maletas.
Tú: Nicholas, ¿podrías decirme don...?
Nick: un momento linda.
Tú: ...
Nick: vamos. – tome las maletas, ella tomo las otras dos, pero dudó.
Tú: Ni...
Nick: vamos _______ - dije sonriendo.
Entramos a un gran edificio, elegante, con un lobby muy amplio, ella veía a todos lados, no tenía ni idea de lo que hacíamos ahí.
Nick: solo sígueme.
Tomamos el ascenso hasta el 10mo piso.
Tú: Nicholas, son casi las 6pm, si no llego a Grace me quedaré sin habitación.
Nick: no permitiré que te quedes sin habitación.
Tú: ¿podemos irnos?
Las puertas de ascensos se abrieron, no respondí su pregunta, salí pero ella no se movió.
Nick: si llaman el ascensor, irás a otro piso si no sales de ahí – dije riendo.
Tú: muy gracioso... – dijo mientras salía.
Nick: espera, no encuentro las llaves.
Tú: ¿las lla...?
Nick: aquí están... – abrí la puerta. – adelante.
Ella pasó, vio el lugar, la chimenea en medio de la sala era hermosa, un apartamento muy acogedor, elegante, perfecto para dos.
Tú: ¿qué significa esto Nicholas?
Nick: bienvenida a tu nuevo hogar Canadiense.
Tú: ¿qué? ¿En serio?
Nick: espero que aceptes quedarte conmigo.
Tú: ...
Nick: mis presentaciones son hasta la otra semana, tus clases también, tendremos tiempo para nosotros, la semana subsiguiente a las presentaciones estaré solo para ti, podría ayudarte a estudiar y...
Tú: Nicholas, para de hablar.
Nick: solo dime que te quedarás.
Tú: pudiste haberme dicho que tenías esto planeado.
Nick: no te dije porque quería sorprenderte.
Tú: ¿no te cansas de sorprenderme Nicholas? – dijo y me abrazó.
Su abrazo fue un “Si”, también la abracé, levanté sus pies unos centímetros del suelo.
Nick: no, no me canso de sorprenderte.
Tú: no me sueltes. – la abracé aun más fuerte.
Su cara estaba entre mi pecho y mi cuello, sin decir nada, todo era perfecto.
Luego le enseñé las habitaciones.
Nick: espero que te guste.
Tú: cielos, el paisaje es hermoso. – dijo mirando por la ventana.
Nick: ahí está el baño y mi habitación es la de al lado.
Tú: ...
Nick: aunque nada me haría más feliz que dormir a tu lado, no quiero presionarte.
Tú: gracias mi Nicholas.
Nick: ¿cómo me dijiste? – pregunté acercándome hacia ella.
Tú: ¿Nicholas?
Nick: no, tu Nicholas.
La besé, tenía años anhelando un beso así, uno en el que se sintiera el amor a nuestro alrededor, un beso que hiciera que nos sintiéramos los únicos seres de la tierra, solo los suyos lo lograban, solo ella hacía que me sintiera inmensamente feliz, ella tenía algo especial y no se daba cuenta.
Se acercaba la noche, de hecho ya estaba oscuro, llamamos a nuestros padres, debíamos informarles que todo andaba bien, yo me había encargado de que en la alacena y la nevera estuviera lo necesario para al menos dos semanas, preparamos chocolate caliente para el clima frio, luego nos sentamos en la sala a ver unas películas.
Ella reía, yo reía, ambos estábamos felices, no cometería el mismo error que antes, no la dejaría ir de nuevo, estaría siempre para ella, tenemos un pasado, lo sé, debemos dejarlo atrás, porque nuestro amor durará, viviremos cada día como si solo tuviéramos una noche.
Recuerdo claramente cuando dijo que me había extrañado y que se había sentido sola, pero no era la única que se sintió de esa manera, recordaba el día que le prometí que seriamos inseparables y me sentía mal de nuevo, pero ahora que el dolor se ha ido, no hay nada que temer, no debíamos dejar las palabras encerradas, ella solo tenía que decir que se quedaría, y lo hizo, se quedó.
Tú: ya es un poco tarde Nicholas.
Nick: ¿dormirás conmigo?
Tú: Nicholas…
Nick: ya sé, descansa linda, te amo. – sonrió.
Tú: descansa, te amo mucho más.
*Tú*
Fui a la habitación que Nicholas había preparado para mi, ahora entendía por qué no lo había visto los últimos días que estuve en L.A, “estuve ocupado arreglado unas cosas y bueno...” y yo creía que no quería verme, y era todo lo contrario, estaba haciendo todo lo posible para poder estar a mi lado.
Acomodé mi ropa en el armario, ordené mis zapatos, mis libros, tomé una ducha tibia y me puse mi pijama.
El clima era un más frio que en L.A, pero las sabanas lo calmaban. No podía dormir, pese a tener sueño, no lograba conciliarlo, pensaba en Nicholas, sonreía al pensar en él, estaba ahí, a unos escasos metros de mí, tal vez él ya dormido.
Me levanté de la cama, solo quería verlo antes de dormir, tal vez eso ayudaría, me detuve por un momento en la puerta de su habitación, no sabía si era buena idea pero quería verlo, pero justo cuando mi mano se dirigía hacia el picaporte de su puerta, esta se abrió.
Nick: ¿_______?
Tú: lo siento, creí que ya estabas dormido, eh, regresaré a mi... – tomó mi mano.
Nick: ¿no puedes dormir?
Tú: no.
Nick: ¿me permites acompañarte hasta que te duermas?
Tú: sí.
Fuimos a mi habitación, nos acostamos en la cama, compartimos las sabanas, me abrazó, el frío se había ido, su cálido abrazo hizo que se desvaneciera.
Nick: Buenas noches linda – dijo, luego besó mi frente.
Tú: buenas noches.
Tal vez eso era lo que me faltaba, sentirlo cerca, aun más cerca, quizás pasaron 6 minutos antes de quedarme dormida.
Adelanto del próximo capítulo.
Tú: eh, no sabía que aun usabas el OmniPod.
Nick: si, ahora se nota menos que antes, es más pequeño, los han mejorado con el paso de los años.
Tú: si, leí mucho sobre eso cuando hice mi proyecto, pero no sabía que tenía uno nuevo.
Danielle: Kev...
Fue lo último que alcancé a escuchar antes de que cayera en mis brazos.
Kevin: Danielle, Danielle... – dije con desespero.

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