Capítulo XXVIII.
“Walk away”
“Walk away”
Tomé el timón, ella estaba a mi lado, hablamos de muchas cosas, pero nada de ellas tenían que ver con “nosotros” pero prefería eso a nada.
Quería disfrutar lo mas que pudiera de su compañía, porque sabía que ella se iría sin importar lo que le diga, no importa cuántas veces le dijera que la amaba, ella no se quedaría, y si le pidiera que no viaje, estaría siendo egoísta, ella nunca me hiso eso, así que yo no debía ni pensarlo.
Paré un momento, mientras comíamos un poco, me enloquecía con cada sonrisa que ella dibujaba en su rostro, lo único que pensaba en era en besarla, pero no me permitiría a mí mismo arruinar todo lo que me había costado.
Sabía que el hecho de que ella había aceptado mi invitación fue cuestión de suerte, y de mi insistencia claro, pero pude notar que al principio no estaba muy convencida.
Tú: estaban deliciosos. – dijo cuando terminó su emparedado de pollo.
Nick: gracias. – dije riendo.
Tú: ¿gracias?
Nick: los hice yo. – sonreí.
Tú: vamos Nicholas.
Nick: oye, es en serio, tuve que aprender.
Tú: bueno, en ese caso te quedaron deliciosos.
Nick: sé que te gustan los de pollo que hace mamá, así que le pedí que me enseñara ayer en la noche.
Tú: me gustaron – dijo dibujando una sonrisa.
Nick: espero que la estés pasando bien.
Tú: muy bien, mira el atardecer. – se levantó de la mesita y se acerco a las barandas de la lancha
Nick: si. – dije y me levanté al igual que ella.
Sus manos se posaban en la baranda, ella veía el lindo atardecer de California, yo estaba ahí, a su lado, deseando poder abrazarla, pero lo único que pude hacer fue tomar su mano, ella me miró.
Nick: ________...
Tú: ...
Me acerqué mas y la besé, ella correspondió mi beso, hacía años que no sentía lo que estaba sintiendo en ese momento, no sentía el suelo bajo mis pies, mi corazón estaba a punto de salirse de mi pecho y mis manos temblorosas estaban fuera de control.
Ella se alejó, camino hacia el timón, la seguí.
Tú: volvamos a casa.
Nick: _______, lo siento no quise...
Tú: está bien. – me interrumpió – vamos a casa, oscurecerá pronto.
Nick: pe...
Tú: está bien, de verdad. – dijo sonriendo.
Puse la lancha en marcha, ella seguí de pie a mi lado, la miré y sonrió, no parecía molesta, lo cual me alegró mucho, ya que me arriesgué mucho.
Nick: ¿tienes clases mañana?
Tú: no, está semana es como un descanso para lo que me espera en Canadá.
Nick: ya veo, entonces no harás nada.
Tú: no precisamente, mi hermano, mi madre, el señor Harry y yo iremos a cenar.
Seguimos hablando, de todo un poco, pero de casi nada, nuestras conversaciones no llegaban al punto que esperaba, así que yo mismo lo abordé, le pedí que habláramos de nosotros, de una oportunidad.
Tú: no creo que sea buena idea Nicholas. – dijo mientras caminábamos al auto.
Nick: ¿por qué no? – abrí la puerta del auto para que ella entrara, luego subí yo.
Tú: bueno, me iré a Canadá, será lo mismo de antes, la pasé muy bien hoy y me encantó salir contigo, como ami...
Nick: no lo digas. – dije en voz baja.
Tú: ... gos... ¿qué?
Nick: ________, ¿qué tengo que hacer para que entiendas que te amo?
Tú: Nicholas...
Nick: al menos dame la oportunidad de enamorarte de nuevo.
Tú: no es eso, si ese fuera el caso no tendrías que enamorarme por que...
Nick: ¿por qué?
Tú: dejemos las cosas así y enciende el auto.
Nick: pero no entiendo, si me quieres ¿Por qué no podemos...? – dije encendiendo el auto.
Tú: me iré por mucho tiempo y…
Nick: esa no es la verdadera razón, no puedes decir que no solo porque te vas, yo también me fui y...
Tú: te extrañé.
Nick: ¿cómo?
Tú: no es que no quiera estar contigo, es que si estamos juntos de nuevo solo serán 5 días, no quiero extrañarte, no más.
Nick: pe...
Tú: no discutas, en serio – ella parecía triste.
Comencé a conducir, ella miraba por la ventanilla, ya entendía lo que pasaba, simplemente no me quería extrañar, no quería hería su corazón con otro adiós, pero yo no le iba a decir adiós, no esta vez.
Llegamos a su casa y aun no habíamos dicho ni una palabra, bajé de para abrirle la puerta y acompañarla.
Tú: de verdad me divertí mucho - me dijo sonriendo
Nick: igual yo, gracias por aceptar ir conmigo.
Tú: eh, bueno, debo entrar.
Nick: si, debo irme.
Tú: descansa Nicholas. – se acercó y besó mi mejilla y por alguna razón quedé paralizado.
Nick: buenas noches.
*Tú*
Entré a mi casa, mi madre estaba con el señor Harry en la sala.
Tu mamá: ¿cómo te fue?
Sr. Harry: no lo digas, tu cara lo dice todo.
Tú: ¿Qué dice mi cara? - dije riendo y me senté con ellos.
Tu mamá: bueno dice algo como “me encantó estar con Nicholas y ahora subiré a mi habitación a suspirar”- dijo imitando mi voz, Harry rió.
Tú: oye no te burles. – dije sin aguantar la risa.
Tu mamá: en serio, ¿cómo te fue?
Les conté lo que Nicholas había hecho, la lancha, la merienda, y lo que había dicho acerca de nosotros y de una segunda oportunidad.
Sr. Harry: él te quiere _______, y tú no te das cuenta.
Tu mamá: ¿o es que tú no lo quieres?
Tú: si pero ¿de qué nos serviría darnos una oportunidad si en unos días me voy a Canadá?
Tu mamá: la distancia nunca detuvo tu amor hacia él.
Tú: pero si su amor hacia mí.
Sr. Harry: eran más jóvenes y...
Tú: no culpemos a la edad... – lo interrumpí.
Tu mamá: te estás torturando.
Tú: eso es justo lo que no quiero, torturarme, entregarle de nuevo mi corazón y que mi única compañera sea su ausencia, ya pasé por eso mamá, y si volvemos, será igual.
Sr. Harry: no te veo igual que hace dos años.
Tú: ¿qué quieres decir?
Sr. Harry: no puedes esperar que sea lo mismo ______, ya no tienes 18 años, él no tiene 19, los dos han crecido y madurado, son más responsables.
Tú: no sé...
Tu mamá: yo lo que sé es que Nick no te dejará ir tan fácil.
Tú: es muy terco.
Sr. Harry: son tal para cual. – reímos.
Tú: bueno, los dejo, iré a tomar una ducha.
Subí a mi habitación y tomé una larga ducha, me puse mi pijama y me senté cerca de la ventana, recordé aquel beso, no sabía si había hecho bien en corresponderle pero no me arrepentía.
A la mañana siguiente me dediqué a limpiar la casa, mi hermano tenía un tiempo libre así que me ayudó, mientras limpiábamos le contaba lo que había pasado con Nicholas, y él me dio exactamente lo que el señor Harry mi mamá me dijeron.
Tal vez tenían razón, pero quería proteger mi corazón de otra despedida, una parte de mi quería quedarse e intentarlo de nuevo, pero otra parte solo se quería ir.
Le había mentido a Nicholas sobre la cena que tenia con mi familia, la verdad era que no quería salir con él, no tan pronto, tal vez en un par de días.
Pero los días pasaron y no habíamos tenido contacto, Joe y Chelsea me visitaron, estaban contentos por mi viaje, sin duda los iba a extrañar.
Al día siguiente me iría a Canadá, estaba haciendo las maletas cuando recibí una llamada.
-vía telefónica-
Tú: ¿hola?
Nick: hola _______.
Tú: Nicholas... hola. – dije un poco sorprendida.
Nick: ¿cómo estás?
Tú: pues, bien ¿y tú?
Nick: bien, eh... ¿estás en tu casa?
Tú: si, estoy haciendo maletas ¿por qué?
Nick: es que estoy afuera.
Tú: ¿de verdad? – dije acercándome a la ventana.
Nick: si... hola - lo vi en su auto, él saludó con la mano.
Tú: ya bajo. – dije saludándolo también.
Nick: está bien.
-fin de la llamada-
Arreglé un poco mi cabello antes de bajar, abrí la puerta y él estaba parado con un ramo de rosas, me quedé sin palabras, eso no lo esperaba.
Nick: mañana te irás y bueno, no quería llevártelas al aeropuerto por que no quería que luego te enredaras con las maletas.
Tú: gracias, son hermosas, pasa.
Nos sentamos en la sala.
Nick: ¿todo listo para mañana?
Tú: si, estoy un poco nerviosa a decir verdad.
Nick: ¿por qué?
Tú: estaré sola, y pues nunca he estado sola y mucho menos tan lejos de casa.
Nick: no estarás sola.
Tú: ¿Qué quieres decir?
Nick: eh, digo que, bueno, harás nuevos amigos.
Tú: si, y es una gran oportunidad.
Nick: si, y. – calló por un momento.
Tú: creí que te vería antes.
Nick: es que estuve ocupado arreglado unas cosas y bueno...
Tú: la historia de nuestras vidas. – dije en voz baja.
Nick: ¿cómo?
Tú: eh, nada, los chicos irán a LAX mañana a despedirse ¿irás?
Nick: por supuesto.
Tú: de nuevo gracias por las rosas.
Nick: construiría un jardín de rosas para ti si fuera necesario.
Tú: sabes que con una es suficiente – dijo riendo.
Nick: eh... bueno, no te quito más tiempo. – dijo levantándose.
Tú: no me quitabas tiempo.
Nick: debo terminar unos asuntos, pero nos vemos mañana. – dijo sonriendo.
Tú: está bien, gracias de nuevo.
Nick: deja de agradecer – sonrió.
Tú: adiós Nicholas – dije, él salió por la puerta, se volteó.
Nick: tengo una sorpresa para ti. – dijo sonriendo.
Tú: ¿sí? ¿Qué es?
Nick: lo sabrás mañana. Descansa – me tiró un beso y se fue.
Quedé muy curiosa, toda la noche no paré de preguntarme que tramaba Nicholas, luego pensaba que sería mi última noche en casa, que no volvería en meses, me preocupaba mi mamá, mi hermano casi no estaba en casa por que trabajaba mucho, mi consuelo era el señor Harry, sabía que nunca la dejaría sola.
Todo estaba listo, mis maletas, mi bolso, las rosas que Nicholas me había regalado estaban en un florero con agua en la sala, pero lleve una a mi habitación y no dejaba de olerla, de sentir ese aroma, no paraba de suspirar. A pesar de trabajar en una floristería y ver flores hermosas todos los días, las rosas que Nicholas me regalaba eran especiales, pues solo el hecho de venir de él hacía que las viera de una manera diferente.
Después de dar muchas vueltas en la cama logré conciliar el sueño.
La luz que se colaba por la ventana me despertó incluso antes de que sonara la alarma, bajé a desayunar, esperé a que mi madre se despertara.
Cuando bajó, me acompañó.
Tu mamá: no te imaginas lo emocionada que estoy.
Tú: te extrañaré – dije y ella sonrió.
Tu mamá: igual yo.
Tú: será la primera vez que este sola, y tan lejos.
Tu mamá: no estarás sola ________, bueno, me refiero a que conocerás chicos y chicas, harás nuevas amistades.
Tú: lo mismo dijo Nicholas.
Tu hermano: buenos días. – dijo mientras entraba a la cocina.
Tú: oye ayer no te vi. ¿cómo te fue?
Tu hermano: excelente, ganamos el juicio, luego llevé a Jane a cenar.
Tú: me alegro.
Tu mamá: mejor apresúrate _________, en una hora tenemos que estar saliendo a LAX.
Tu hermano: yo desayuné temprano, me daré una ducha y las llevaré.
El día había llegado, terminaría mi año de cirugía en otro país, lejos de mi familia y amigos, pero era un sacrificio necesario, tendré más oportunidades de participar en intervenciones quirúrgicas, ya que aquí solo e evalúan en quirófano una vez.
Subí a mi habitación a arreglarme, luego baje mis maletas y mi hermano las subió al auto, ya no había nada que hacer en la casa una vez que todos estuviéramos listos para partir.
Adelanto del próximo capítulo.
Nick: ¿cuánto falta para el vuelo?
Tú: no más de 15 minutos.
Nick: genial – su “genial” no sonó sarcástico, al contrario, parecía un “genial” normal.
Guardaron mis maletas y abordé el avión, comencé a ver por la ventanilla, aun no habían subido todos, mi compañero de asiento al fin llegó, pero yo seguía viendo LAX, luego saqué una revista de mi bolso.

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