21 de abril de 2012

Capítulo XXX - Tu tiempo de soñar, tu tiempo de vivir.

Capítulo XXX.
“When you look me in the eyes”





Desperté y sonreí al ver que Nicholas aun seguía a mi lado, pasó toda la noche junto a mí, me levanté con cuidado para no despertarlo.
Fui hacia la cocina a hacer desayuno.


Cuando tenía todo listo me senté en la sala, esperaría a Nicholas para desayunar justos, no esperé mucho, tal vez solo media hora.

Nick: bueno días – dijo sentándose a mi lado.

Tú: buenos días – sonreí.

Nick: me quedé dormido – dijo riendo.

Tú: me alegra de que lo hayas hecho.

Nick: bueno, no me quede dormido.

Tú: lo sabía – dije y no pude contener mi risa.

Nick: es que si me iba no iba a poder dormir.

Tú: ven – me levanté. – vamos a desayunar. – él me siguió.

Luego de desayunar, me ayudó a recoger y lavar los platos que habíamos utilizado.

Nick: ¿qué quieres hacer hoy?

Tú: ¿qué quieres hacer tú?

Nick: estaba pensando en pasear un rato ¿te parece bien?

Tú: seguro.

Nick: entonces, vamos a arreglarnos.

Tú: ¿ya?

Nick: si, las horas pasan volando, cada minuto vale oro mientras estás conmigo.

Tú: bueno, en ese caso, ya vuelvo. – dije y fui directo a cambiarme.


*Nick*

Me cambié, me puse algo abrigado y la esperé.

Cuando ella estuvo lista bajamos, salimos del edificio y caminamos un poco, había un parque cercano, fuimos hacia allá. Vimos a niños jugando, varias personas me reconocieron y me pidieron muy amablemente una foto, _________ reía, tal vez había olvidado que eso siempre ocurría, pero no se molestaba.

En el parque había unos columpios, nos acercamos, ella se sentó y yo comencé a columpiarla.

Nick: ¿sabes a que me recuerda esto?

Tú: seguro te recuerda lo mismo que a mí.

Nick: ¿sí?  A ver dime.

Tú: “estamos juntos y estaremos juntos”

Nick: no lo olvidaste.

Tú: tú tampoco.

Caminamos por el parque, veíamos el paisaje, para ella todo era distinto, nunca había estado en Canadá, yo había estado un par de veces con mi familia.

Había una tienda que parecía ser como una librería, en la vitrinas estaban varias revistas, ambos reímos al ver la portada de una de ella.
“El joven actor y cantante Nick Jonas ha hecho un viaje secreto, ahora no tan secreto, con su ex novia _______, fuentes nos informan que han decidido darse un escape después de una reconciliación... tal vez lo que hacía falta era un viaje romántico para que estos chicos volvieran a ser la tierna pareja que eran antes”

Tú: no entiendo cómo se enteran de todo – dijo riendo.

Nick: en realidad no saben nada.

Tú: “un escape” si, llamémoslo escape si eso define a cuatro meses de estudio y dos presentaciones benéficas.

Nick: si – reí – sigamos caminado.

Tú: tengo un poco de hambre.

Nick: igual yo, ¿te parece si comemos ahí? – pregunté señalando un lindo restaurant que estaba a unos cuantos metros.

Tú: sí.
               
Fuimos juntos a almorzar, aun que era hora de la merienda, conversábamos mientras comíamos.

Tú: si, mi madre al fin encontró a alguien que la quiera... y ¿Por qué me miras así?

Nick: por qué te amo.

Tú: yo también te amo. – sonrió

Nick: todo bien.

Tú: ¿cómo?

Nick: cuando me miras a los ojos y me dices que me amas todo está bien.

Tú: ¿cómo se te ocurren tantas cosas? – dijo sonrojándose un poco.

Nick: cuando me miras a los ojos.


El resto de la tarde se nos fue volando mientras paseábamos en un centro comercial, era enorme       .

Entramos a una cabina que tomaba muchas fotos mientras posas unas cinco veces.

Tú: quedó muy bien.

Nick: me gusta esta. – señalé una donde ella besaba mi mejilla.

Tú: si, hermosa, a mí me gusta mucho esta – dijo mostrando una donde salíamos un poco extraños.

Nick: no debimos poner esas caras – dije riendo.

Tú: es graciosa. ¿Qué... qué pasa?

Nick: es que te ves hermosa hasta cuando pones caras raras.

Tú: igual tú – dijo riendo.

Nick: creo que ya debemos volver, tomemos un taxi.

Tú: de acuerdo.


Salimos del centro comercial y tomamos un taxi, no estábamos tan alejados pero ya era oscuro, estábamos en una ciudad nueva y prácticamente desconocida, así que las precauciones no estaban de más.

Ella no dejaba de ver aquellas fotos, a cada momento encontraba un nuevo detalle que le causaba mucha risa.

Fue al llegar al apartamento cuando nos dimos cuenta lo exhaustos que estábamos, pues habíamos caminado una distancia considerada a paso lento mientras disfrutábamos de paisajes y todo lo demás.

Tú: tomaré una ducha, ahora vuelvo. – dijo mientras yo me sentaba en la sala.

Ella entró a su habitación. Seis minutos pasaron antes de que me levantara y repitiera su acción.

Mientras el agua de la ducha caía sobre mí, pensaba en el maravilloso día que había pasado junto a _______, solo nosotros, sin preocupaciones, simplemente disfrutando cada momento.

Tú: Nicho... – dijo abriendo la puerta de mi habitación – oh, lo siento, lo siento. – cerró la puerta.

Me había encontrado sin camisa, pude notar en esos escasos segundos que la puerta estuvo abierta como se sonrojó, reí, me puse una camisa y salí.

Ella estaba en la sala, sentada frente a la chimenea que se encontraba apagada.

Tú: no sabía que te estabas vistiendo.

Nick: no te preocupes.

Tú: eh, no sabía que aun usabas el OmniPod.

Nick: si, ahora se nota menos que antes, es más pequeño, los han mejorado con el paso de los años.

Tú: si, leí mucho sobre eso cuando hice mi proyecto, pero no sabía que tenía uno nuevo.

Nick: no es tan nuevo... eh, ¿tienes hambre?

Tú: no, aun me siento llena, comimos mucho, ¿tú tienes?

Nick: no, tampoco.

Ella se acercó y la abracé, cuando me miraba a los ojos todo estaba bien, cuando estaba justo ahí a mi lado, sé que este amor es para siempre, todos los días se lo haría saber, nunca la dejaría ir, encuentro un paraíso cada vez que la miro a los ojos.

La besé, de alguna u otra manera ese beso hizo que de mi mente se borrara todo, ella ya se encontraba acostada en aquel mueble, no la quería lastimar, pero casi todo el peso de mi cuerpo estaba sobre ella, sus suaves manos acariciaban mi cabello, pero algo hizo que me separara de ella.

________ no dijo nada, me senté y ella igual, quería preguntarle algo, pero no quería ofenderla.

Nick: _______, eh... ¿recuerdas...?

Tú: ¿el qué?

Nick: ¿recuerdas la promesa que hicimos?

Tú: si.

Nick: no quiero que te molestes pero, me preguntaba si...

Tú: ¿si la rompí? – no parecía molesta, al contrario, sonrió.

Nick: si – dije con un pequeño suspiro.

Tú: creo que esto, responderá eso...

Bajo su camisa tenía una cadena, la sacó y de ella colgaba un anillo que reconocí al instante.

Tú: nunca me lo quité, pero veía tus fotos y pues, no veía el tuyo, así que...

Nick: nunca lo aparté de mi – dije sacando la cadena que al igual que la de ella, se encontraba bajo mi camisa.

No solo tenía el anillo, también tenía aquella “__” que ella me había obsequiado 5 años atrás.

Tú: o sea que tú no... no…

Nick: nunca rompí mi promesa, nuestra promesa.

Tú: ...

Nick: ni siquiera podía estar cerca de otra chica sin  pensar en ti.

Tú: creí que...

Nick: no digas nada, siempre te esperaré, no importa lo que pase.

Tú: y yo te esperaré a ti. – dijo mientras nos veíamos directamente a los ojos.

*Tú*

Él es la luz que hace desaparecer mi oscuridad, cuando me mira a los ojos.


*Tres días después*

*Kevin*

Caminaba hacia la oficina de Danielle para invitarla a almorzar, desde hace días la había notado un poco extraña, pero ella siempre decía que no era nada, lo dijo tantas veces que comencé a pensar que solo eran ideas mías.

Cuando abrí la puerta ella estaba parada ahí, sonreí al verla, pero ella no hizo lo mismo.

Danielle: Kev...

Fue lo último que alcancé a escuchar antes de que cayera en mis brazos.

Kevin: Danielle, Danielle... – dije con desespero.

Ella no reaccionaba, vi hacia los lados en busca de alguna ayuda, pero nadie parecía estar por ahí.

Kevin: Danielle – seguí nombrándola mientras le daba unos leves golpecitos en sus mejillas. – vamos, Danielle, despierta.

Me bloqueé totalmente, me aterrorizó ver a mi esposa inconsciente en mis brazos, la cargué y la senté en su silla, busqué alcohol en el botiquín de primeros auxilios que estaba cerca de los archiveros, mojé un poco un algodón y se lo acerque a su nariz, tuve que hacerlos un par de veces y por fin abrió sus ojos.

Danielle: ¿qué... qué pasó?

Kevin: ¿estás bien?

Danielle: eso creo... ¿qué pasó?

Kevin: te desmayaste, justo cuando entré.

Danielle: ...

Kevin: llevas días sintiéndote mal y lo sé, aunque digas lo contrario.

Danielle: solo han sido unos mareos.

Kevin: sea lo que sea, iremos al doctor.

Danielle: pe...

Kevin: Dani, por favor.

Danielle: está bien.

Kevin: ¿aun sientes mareo?

Danielle: un poco, ya se me pasará.

Kevin: iba invitarte a almorzar, pero creo que mejor nos vamos a casa.

Danielle: tengo que ordenas unos papeles y...

Kevin: Dani, vamos.

Danielle: bueno, vamos a casa.

Fuimos a casa, luego de almorzar la convencí de no volver a la academia, se acostó un rato y se quedó dormida.

No dejaba de preocuparme, al día siguiente iríamos al médico y sabríamos si algo andaba mal.


*Joe*

Lo que acababa de ver me hizo sentir como un estúpido, un estúpido celoso.

Chelsea: si tan solo te callaras y dejaras de decir incoherencias. – dijo mientras íbamos en el auto.

Joe: vi claramente como lo abrazaste, como te miraba.

Chelsea: a ti te abrazan fans todo el tiempo, te miran todo el tiempo, se acercan para pedirte fotos ¿y te digo algo? No lo creo.

Joe: es muy distinto.

Chelsea: por Dios Joseph, solo me estaba saludando.

Joe: fue un saludo muy tierno ¿no? Se le nota a lo lejos que le gustas.

Chelsea: no sabes las veces que... olvídalo, detén el auto.

Joe: ¿qué?

Chelsea: ¿estás sordo? Detén el auto.

Joe: ya casi llegamos a tu casa.

Chelsea: puedo caminar.

Joe: te comportas como una niña.

Chelsea: pues te tengo una notica, tú te estás comportando como un bebé.

Joe: ya cálmate ¿sí?

Chelsea: ¿qué me calme yo? Yo no fui quien casi hace una escena fuera de la empresa.

Joe: estaba celoso ¿qué quieres que haga?

Chelsea: que detengas el auto.

Joe: espera.

Hice lo que quería, detuve el auto, pero cuando estuvimos frente a su casa.

Chelsea: no te molestes – dijo cuando me iba a bajar para abrir su puerta. – gracias por traerme.

No dije ni una sola palabra, estaba furioso conmigo mismo, ella caminó hacia su puerta y entró a su casa.



Adelanto del próximo capítulo.

Tú: ¿preparaste algo?
Nick: si, emparedados.
Tú: ¿de pollo?
Nick: oye, también se hacer de mantequilla de maní y jalea.


Tú: ¿sabes que me da risa?
Nick: ¿qué?
Tú: qué no utilices tu habitación.



Disculpen si me tardo mucho, pero las clases no me permiten dedicarle tiempo a la novela.
Si estás leyendo este capítulo twitteame: @Almalusi.

Gracias.

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