17 de mayo de 2012

Capítulo XXXI - Tu tiempo de soñar, tu tiempo de vivir.


Capítulo XXXI.
“Your biggest fan”






*Tú*
La semana de “vacaciones” como Nicholas y yo la habíamos bautizado, estaba llegando a su fin, él comenzaría sus ensayos el mismo día que yo asistiría a la institución de cirugía Grace.

Pero nos divertíamos tanto que no teníamos tiempo para pensar en eso.

Eran las 7:05pm, acabamos de llegar de esquiar.

Tú: aun me duelen las piernas.

Nick: no lo dudo, después de ver cómo te caías.

Tú: si, no te burles – dije riendo.

Nick: no lo hacía – dijo tratando de contener una risa.

Tú: si, claro.

Nick: oye, Kevin y Joe dijeron que estarían en línea hoy, para hablar por video chat.

Tú: cierto, bueno, cenemos algo antes.

Nick: espera... - besé su mejilla, ella sonrió.

Tú: ¿que tal otro? - se acercó y besé su mejilla una vez mas. - ahora sí.


Cenamos, vimos televisión un rato, luego busqué mi laptop y esperamos a que los chicos se conectaran.


-video chat-

 Joe: hola Nick, _______

Tú: Joe... – lo saludé sonriendo, tenía tiempo que no lo veía.

Nick: hola hermano, ¿y Kevin?

Kevin: aquí estoy – dijo apareciendo por la cámara.

Tú: aww, los extraño ¿Cómo están todos?

Nick: ¿y papá y mamá?

Kevin: están bien y…

Joe: don correcto debería contarles de una vez que... ay, Kevin. – dijo cuando Kevin lo golpeo con el codo.

Tú: háblenme de las chicas, no he podido hablar con ellas.

Joe: bueno, Danielle está bien, vimos Valerie hace un par de días, tu hermano y Jane nos visitaron, todo bien.

Nick: ¿olvidas a alguien?

Kevin: Joe está celoso porque Chelsea saludó a un compañero de trabajo.

Nick: no cambias Joseph.

Joe: es que debieron verlos y...

Tú: seguro te armaste mil historias en tu cabeza.

Joe: eso fue justamente lo que hice, está furiosa conmigo.

Tú: ya se le pasará... ¿han visto a mi madre?

Kevin: muchas veces, siempre que puedo paso por la floristería, te extraña.

Tú: y yo a ella.

Joe: pero cuéntennos, ¿se han divertido mucho?

Nick: si, hace rato acabamos de llegar de esquiar.

Joe: oww, tortolos.

Nick: ya Joe... ¿y Frankie?

Kevin: está con Danielle, en la habitación.

Tú: por cierto ¿Dónde están?

Joe: en casa de Kevin.

Nick: ya veo, ¿Por qué te ríes tanto Joe?

Joe: es que Kevin quiere decirles algo.

Tú: dilo ya Kev – dije riendo.

Kevin: quería esperar otro momento – dijo apuñalando con la mirada a Joe.

Joe: vamos Kevin, no puedes esperar más.

Nick: dilo ya.

Kevin: bueno, es Danielle...

Tú: ¿le pasó algo?

Kevin: no.

Joe: yo creo que si.

Kevin: hoy fuimos al doctor – continuó ignorando los comentario de Joe.

Nick: ¿está bien?

Kevin: está embarazada – dijo con una gran sonrisa

Tú: ¿en serio?

Kevin: si, apenas tiene unas semanas.

Nick: felicidades hermano.

Kevin: gracias.

Nick: genial, seré tío – dijo viéndome.

Kevin: serán tíos, quiero que _________ también sea su tía así que...

Joe: así que no metas la pata Nicky.

Kevin: no lo quería decir Joe – dijo riendo.

Joe: en el fondo sí.

Tú: bueno y ¡oh dios mío! No me imagino la emoción de Dani

Kevin: estábamos asustados por qué no sabíamos que le pasaba, pero en cuanto el doctor leyó los exámenes…

Nick: ¿y cómo se llamará?

Tú: ¿cómo lo nombrarán si aun no sabe si en niño o niña, Nicholas?

Kevin: bueno, aun no hemos pensado en eso.

Joe: tienen nueve meses para que les guste Joseph, o Adam.

Nick: ¿por qué no “Joseph Adam”? – dijo riendo.

Tú: estamos muy felices por ti y Danielle, Kevin.

Kevin: gracias chicos.

-continua el video chat-


*Nick*

Luego de hablar con mis hermanos _______ se sentó en la mesa a estudiar y yo me acosté el sillón de la sala, solo a acompañarla.

Me encantaba su dedicación, admiraba su completa entrega a su carrera, ella quería salir adelante y ser una excelente profesional, y ahí estaría yo, apoyándola en todo, tal vez ella no se daba cuenta, pero yo era su más grande admirador.

Yo solo veía al techo, no debía interrumpirla, se preparaba para su primer gran día, decía que no quería llegar con la mente en blanco.

Mis ojos se cerraron  y no se abrieron al cabo de unos minutos, o al menos esos creí hasta que vi el reloj.

Eran las 3 de la mañana, volteé a ver a _______, aun estaba en la mesa, pero dormida sobre sus libros.

Me levanté, fui hacia ella, no quería despertarla, así que como pude la cargué con cuidado, la llevé a su habitación y la acomodé en la cama, la arropé. Fui débil y no pude salir de ahí, me acosté a su lado, a cuidar sus sueños antes de soñar con ella.

Por otro lado no dejaba de pensar en mi hermano, su cara de felicidad, la dicha que debía sentir.

Tal vez en un futuro yo les daría una noticia igual, o al menos eso esperaba. Tener un hijo con ella debía ser maravilloso, una niña que se parezca a su madre, hermosa, carismática y con una sonrisa que hiciera que todos sonrieran al verla, o un niño, que sea el hombrecito de la casa, jugaría con en él las tardes fútbol, le ensañaría muchas cosas.

Suspiraba y sonreía al pensar eso, veía a ______, dormida, indefensa, quizás soñando conmigo al igual que soñaba con ella cada noche.


*Tú*

Desperté de un sobresalto, me había quedado dormida, pero no aquí, no en mi habitación, volteé y Nicholas estaba ahí, justo a mi lado. Sonreí al ver lo que había hecho, él no podía ser más tierno.

Las estrellas brillaban pero él brillaba más, él amor volaba pero el suyo es el más alto.

Vi el reloj y marcaba las 4:05 de la mañana, no tenia caso levantarme tan temprano a hacer desayuno, cerré los ojos otro rato, abracé a Nicholas e inmediatamente me quedé dormida de nuevo.

Sentí que solo habían pasado unos segundo, pero la luz del sol entró a la habitación e hizo que abriera los ojos, Nicholas ya no estaba ahí, era una almohada lo que estaba abrazando.

Salí de la habitación, no estaba en la sala, ni en la cocina, su habitación estaba vacía, la luz de su baño apagada ¿Dónde se pudo haber metido? Me senté en el sillón de la sala mientras tomaba el teléfono y lo llamaba pero antes que siquiera repicara.

Nick: buenos días. – dijo detrás de mi.

Tú: Nicholas, me asustaste ¿dónde estabas?

Nick: en el baño.

Tú: te busqué y... ah, en el de mi habitación – dije riendo.

Nick: ¿creíste que te había dejado sola?

Tú: no, es solo que no te encontré.

Nick: nunca te dejaré sola linda – dijo mientas me abrazaba.

Tú: ¿sabes que te amo?

Nick: si, yo también te amo. ¿Quieres comer?

Tú: ¿preparaste algo?

Nick: si, emparedados.

Tú: ¿de pollo?

Nick: oye, también se hacer de mantequilla de maní y jalea.

Tú: eres un gran chef – dije riendo.

Nick: si, claro...

Tú: en serio, soy tu más grande admiradora.



*Nick*

Los pocos días que tuvimos de descanso terminaron, ella se había adaptado a Grace en los escasos 5 días que ha asistido.

Yo tenía ensayos, de hecho tuve ensayo todos los días, pero aun así al llegar la noche estábamos juntos, compartiendo nuestras experiencias del día y la tarde.

A veces la buscaba e íbamos a cenar, o almorzábamos con los miembros de la administración.

Tú: estoy exhausta – dijo cuando llegamos al apartamento.

Nick: igual yo.

Tú: llamé a mamá, cuando tuve un rato libre.

Nick: ¿Cómo está?

Tú: bien, Chelsea y mis tíos estaban con ella,  Joe y mi prima están bien de nuevo – dijo riendo.

Nick: ya era hora ¿qué más te dijeron?

Tú: bueno mi mamá dice que Alex le ha estado hablando de fechas para la boda.

Nick: debe estar emocionado.

Tú: más que eso, recuerdo cuando lo acompañé a comprar el anillo de compromiso, no paraba de sonreír.

Nick: lo entiendo, casarse con la mujer que ama debe ser increíble.

Ella no entendía mis indirectas, lo único que quería era casarme con la mujer que amaba, tal como lo hizo mi hermano Kevin, tal cual como lo haría su hermano, y la mujer que amaba era ella.

De pronto comenzó a toser, luego parecía que se quedaba sin respiración, ya lo había notado cuando fui por ella a la institución pero no dije nada, creí que eran ideas mías, me acerque y su respiración era rápida y corta.

Nick: ________, tu inhalador.

Tú: no... no... sé.

Nick: ¿dónde está?

Tú: en... en... mi... cartera.

Fui lo más rápido que pude, lo encontré y cuando lo uso se calmó, estaba un poco colorada.

Nick: ¿qué pasó?

Tú: no sé, fue como de repente.

Nick: te noté un poco agitada cuando te recogí.

Tú: la verdad no sé.

Nick: bueno, anda y recuéstate un rato ¿sí?

Tú: tengo que repasar por que...

Nick: lo harás mañana, tendrás todo el fin de semana para hacerlo.

Tú: si pero...

Nick: vamos linda.

No protestó más, hacía mucho que el asma no la atacaba, ahora que respiraba mejor estaba más tranquilo.

No quería que se levantara así que le llevé la cena a la cama.

Tú: estás exagerando – dijo cuando me vio entrar con una bandeja.

Nick: solo quiero consentirte. ¿No puedo?

Tú: si, si puedes.

Nick: ________...

Tú: dime.

Nick: ¿recuerdas aquella vez que dormí en tu casa?

Tú: oh si, el día que llegaste mojado – dijo riendo.

Nick: si.

Tú: ¿Qué hay con eso?

Nick: bueno, ¿recuerdas que te desperté?

Tú: si.

Nick: y que te pedí que te casaras conmigo.

Tú: claro que lo recuerdo – dio sonriendo.

Nick: ... – no se me ocurrió que decir, así que bebí agua.

Tú: ¿recuerdas que acepté? – no pude evitar verla con asombro.

Nick: si, nunca lo olvidé.

Tú: ¿por qué preguntas?

Nick: por nada – dije sonriendo.

Tú: ¿cambiaste de opinión?

Nick: no, solo quería saber si tú habías cambiado de opinión.

Tú: Nicholas, no estuviera aquí si hubiese cambiado de opinión.

Nick: bueno y...

Tú: además – me interrumpió, su sonrisa no desaparecía – no llevaría este anillo.

Nick: ¿Por qué eres así?

Tú: ¿así como?

Nick: tan... perfecta.

Tú: no lo soy Nicholas.

Nick: lo eres.

Tú: nadie es per...

Nick: para mi eres perfecta.

Tú: ¿Por qué eres así?

Nick: ¿así como?

Tú: tan tierno, haces que te amé más con cada palabra.

Nick: me alegra escuchar eso porque tú haces que te ame más con tan solo mirarme.

Tú: entonces te miraré todo el tiempo – dijo riendo.

Nick: no me molestaría.

Tú: no quiero más – dijo apartando un poco el plato.

Nick: ¿más? No dejaste nada. – ella rió

Tú: gracias, estaba delicioso.

Nick: iré a dejar esto en la cocina – dije refiriéndome a los platos.


Luego regresé, me acosté con ella, me encantaba que habláramos, me encantaba estar junto a ella, acariciar su cabello, besarla, abrazarla. No podía pedir nada mas, era feliz, y ella me demostraba su felicidad cada vez que reía.

Tú: ¿sabes que me da risa?

Nick: ¿qué?

Tú: qué no utilices tu habitación.

Nick: solo la utilizaré si me lo pides.

Tú: sabes que no lo haré – dijo riendo.

Nick: es un alivio – reí también.

La besé, y como en otras ocasiones poco a poco me fui descontrolando, sus caricias me debilitaban, cuando nuestras pieles se rozaban como lo estaban haciendo en ese momento, sentía que nada podía ser capaz de detenernos, ir más allá de besos y caricias no está en nuestro planes, pero de repente quité mi camisa, ya estaba sobre ella, sin dejar caer todo mi peso que seguro no soportaría por mucho tiempo, no sabía en qué pensar, de hecho no estaba pensando, porque si pensara no dejaría que esto llegara más lejos.

Tú: Nicholas. – dijo de repente.

Nick: lo siento no...

Tú: no pasa nada.

Nick: si, si pasa.

Tú: ...

Nick: quiero que sepas que no es que no quiera.

Tú: yo no he dicho…

Nick: es que – la interrumpí – no quiero que sea así.

Tú: pe...

Nick: hiciste una promesa por mí, y eso significa mucho, no quiero que se arruine.

Tú: tampoco quiero que rompas la tuya.

Nick: quiero que todo sea especial, mágico. Quiero que te sientas cómoda y que sea algo inolvidable.

Tú: lo será.

Nick: te amo y creo... no, no creo, te mereces lo mejor.

Tú: también te amo y lo mejor para mi es tenerte a mi lado, solo me importa eso.




Adelanto de próximo capítulo.

Chelsea: sigo sin entender por qué vamos a la galería.
Joe: Girl I’m just in love with you.
Chelsea: Joe…
Joe: Do you hear what I said?
Chelsea: Joseph…
Joe: ¿qué?
Chelsea: dime.


Después de otros fuegos artificiales más, salió uno enorme en forma de “I” “” “U”

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