20 de mayo de 2012

Capítulo XXXIII - Tu tiempo de soñar, tu tiempo de vivir.


Capítulo XXXIII.
“Last night on earth”







*Nick*

A una velocidad increíble los meses pasaron, solo nos quedaba una semana en Canadá, el día siguiente era el último día de ________ en la institución, pero nos quedaríamos unos días más.

Acababa de llegar al apartamento con unas compras antes de ir a la institución para acompañar a ________ a casa.
Mi teléfono sonó, era ella.

-vía telefónica-

Nick: ya voy linda, voy en el ascensor.

Tú: Nicholas. – su voz era extraña.

Nick: ¿qué pasó?

Tú: alguien me está siguiendo...

Nick: ¿qué? ¿Dónde estás?

Tú: cerca de la floristería.

Nick: entra en ella y no me cuelgues.

Tú: está bien.

Nick: no estoy muy lejos, sigue caminando.

Tú: eso hago – su voz se oía quebrada.

Nick: ¿estás segura que te siguen?

Tú: si, y creo que se dio cuenta.

Nick: entra a la...

Tú: está cerrada Nicholas.

Nick: ________ escucha...

-fin de la llamada-


La llamada se cortó, comencé a correr, estaba asustado, no sabía que pensar, las calles nunca habían estado tan solas. ¿Por qué tenían que estar tan desoladas hoy?

Corrí lo más rápido que pude, ella no podía estar tan lejos, la floristería estaba cerca, así que no debía tardar en encontrarla.

Ahí venia ella, llorando, la vi salir de un callejón, y tras ella salió otra persona corriendo al lado opuesto con su bolso. No me quería imaginar lo que le había pasado.

No podía respirar y su blusa estaba casi abierta, su respiración era entrecortada, sus ojos estaban llenos de lágrimas.

No le presté atención a aquel hombre que salió corriendo con su bolso, solo me importaba ella, la abracé.

Nick: ¿estás bien?

Tú: no... no sé... no

Nick: ya pasó.

Tú: no... me...

Nick: no, no digas nada.

Tú: Ni... Nicholas.

Nick: ya pasó linda, vamos.

Me quité la chaqueta y la puse en sus hombros, el clima estaba frío, pero yo estaba ardiendo. Me dolía verla así, estaba furioso conmigo mismo por no haber llegado a tiempo, ella seguía llorando y cada lágrima que se deslizaba en sus mejillas destrozaba mi corazón.

Subimos por el ascensor y llegamos, nos sentamos en la sala, ella me veía con los ojos brillantes, me abrazó y comenzó llorar nuevamente.

Nick: __________, mírame.

Tú: ... – me miró.

Nick: ¿qué pasó?

Tú: cuando... cuando me paré en la tienda... y la encontré cerrada... – se detuvo por un momento.

Nick: ¿qué pasó entonces? – pregunté

Tú: no me había dado cuenta que... que ya estaba detrás de mí y...

Nick: ¿te llevó a aquel callejón?

Tú: sí -  mas y mas lágrimas caían de sus ojos,

Nick: ¿te hizo algo?

Tú: a... arrancó mi bolso y... comenzó a tocar mi cuello y quiso...

Fue suficiente para mí, no era necesario que contara más, eso explicaba lo de su blusa, ¿Por qué no se fue solo con su bolso? ¿Por qué tenía que dejarle ese horrible recuerdo? Volví a abrazarla, no podía imaginarme lo que estaba sintiendo.

Tú: tuve que empujarlo para salir de ahí...

Nick: ya, no digas mas.

Tú: qui... quiero bañarme.

Ella se levantó, no dije nada. Algo me decía que iba a tardar, así que fui y me duché. 

Cuando salí, ella aun estaba en el baño, me acerqué a la puerta y toqué.

Nick: ¿todo bien?

Tú: ya salgo. – dijo desde adentro.

Fui a la sala, me senté a ver televisión mientras ella salía.

Se tardó quizás unos 6 minutos, salió y ya traía puesta su pijama, de sus ojos ya no salían lágrimas, eso era un alivio, pero aun así estaban rojos de tanto llorar.

Nick: ven – dije desde el sillón, se sentó junto a mí.

No dijo nada, tampoco yo, la verdad no sabía que decir, solo la abracé, comenzamos a ver televisión, sin ver en realidad, no le prestaba atención a nada.

Tú: Nicholas – dijo de repente.

Nick: ¿sí?

Tú: me quiero ir. – dijo viéndome a los ojos.

Nick: lo sé linda.

Tú: quiero irme ya.

Nick: ahora no nos podemos ir, mañana es tu último día y los boletos que tenemos son para la próxima semana, pero mañana iré al aeropuerto y los cambiaré para mañana en la tarde.

Ella solo asintió y posó su cabeza entre mi cuello y mi pecho, yo acariciaba su hombro y besaba su frente a cada rato.

Luego de casi una hora noté que se había quedado dormida, era mejor para ella, así no pensaría en lo que acababa de pasar.

La cargué y la llevé a la habitación, cuidadosamente  la acosté.

Fui a mi habitación a ponerme mi pijama, no tenía intenciones de dejarla sola, si nunca dormí en mi habitación menos lo haría ahora.

Tú: ¡Nicholas! – escuché que gritó.

Nick: ¿qué pasó? – volviendo a la habitación.


*Tú*

Tú: no me dejes sola.

Nick: jamás te dejaré sola. – me acostándose a mi lado.

Tú: tengo miedo.

Nick: ya nadie te hará daño, te lo prometo.

Tú: no creo poder dormir de nuevo.

Nick: intenta, yo estaré aquí.

Tú: es que...

Nick: ¿qué?

Tú: mientras dormía... sentí como me empujaban de nuevo a aquel callejón – dije mientras mi voz se iba cortando.

Nick: no linda, ya no pienses en eso, estoy aquí. No te dejaré sola, cierra los ojos.

Cerré los ojos, pero seguí sintiéndome mal, a mi venían aquellos recuerdos, solo fueron 3 minutos, o quizás menos los que pasaron desde que llamé a Nicholas hasta que me encontró, aun sentía una presión en mi pecho, cada vez que estaba a punto de quedarme dormida me sobresaltaba, Nicholas me abrazaba, eso me dio a entender que no dejó de cuidarme en toda la noche.

Al fin pude dormir, sabía que con Nicholas a mi lado no me ocurriría nada.


*Nick*

Mientras ella estaba en la institución fui a cambiar los boletos, si ________ se quería ir nos iríamos, no me molestaba en lo absoluto, lo que ella decidiera estaba bien para mí.

Cuando se despertó esta mañana se veía mas calmada, pero no sabía si era para mostrase fuerte. La noche anterior le había costado dormirse, pero cuando se durmió al fin no se despertó hasta la mañana.

Salí del aeropuerto directo a Grace, cuando llegué me senté en uno de los banquitos que estaban junto a la entrada.

Vi que un grupo de estudiantes estaba saliendo y me acerqué, pude ver a ________ caminado con unas compañeras, las saludé, ya había estado antes con ellas, se despidieron ya que era la última vez que ________ estaría en esa institución.

Nick: ¿todo bien? – pregunté tomando su mano, comenzamos a caminar.

Tú: si – dijo tranquila - ¿conseguiste cambiar los boletos?

Nick: si linda, no te preocupes, debemos ir a acomodar las maletas.

Tú: eh, Nicholas...

Nick: dime.

Tú: lamento haber arruinado todo, se que querías quedarte otra semana, y así estaba planeado, disculpa por haberte hecho cambiar los bo...

Nick: escucha -  me detuve y sostuve su rostro para asegurar que me viera.

Tú: ...

Nick: solo quiero estar donde tú estés, donde quieras estar, tú no quieres estar más aquí y lo entiendo, no tienes por qué estar lamentando nada, ¿acaso no la pasamos increíble?

Tú: si – dijo esbozando una sonrisa.

Nick: te amo.

Tú: igual yo. – dijo con una sonrisa.

Nick: y quiero que sepas que te voy a amar hasta el día que muera, te voy a amar cada día como si fuera mi última noche en la tierra.


*Kevin*

Danielle: vamos amor, los chicos no tardan en llegar, vamos.

Kevin: mira esa carriola – dije señalando hacia la vitrina de una tienda en el centro comercial.

Danielle: vamos Kev – dijo riendo – luego vemos las carriolas.

Kevin: bueno vamos.

Danielle: me pregunto por qué los chicos decidieron venirse antas.

Kevin: le pregunté a Nick y dijo que aquí nos diría.

Danielle: bueno, vamos al aeropuerto.

Salimos del centro comercial y fuimos directo al aeropuerto, aun faltaba un poco para que llegaran así que decidimos cenar en un restaurant que estaba al lado.

Comimos, luego, cuando íbamos saliendo, recibimos una llamada, era Nick, ya habían llegado a LAX, así que fuimos y encontrarnos con ellos.


*Tú*

Nick: mira, ahí vienen. – dijo cuando vio a Danielle y a Kevin.

Tú: Danielle – dije abrazándola.

Kevin: hermano. – saludó a Nick. - ________ ¿cómo te fue?

Danielle: creímos que se quedarían hasta la otra semana ¿por que regresaron antes?

Tú: eh, si... es que...

Nick: vamos a casa – me interrumpió – les platicamos allá.

Tú: ¿podemos ir a mi casa directo?

Nick: si, linda...

Kevin: bueno vamos, el auto está por aquí.

Seguro mi madre estaría tan sorprendida como Kevin y Dani, pero no quería estar mas en Canadá, no por ahora, amé la ciudad, todos fueron amables, pero en mi mente aun pasaban aquellos pensamientos que... no, no debía pensar en eso, ya estaba en Los Ángeles, en mi ciudad, mi hogar.

Lo que me había pasado no era nada que quisiera contar, pero cuando mi madre me viera tan pronto en casa se preguntaría lo mismo que los chico “¿Por qué regresaron antes?” y no iba a poder ocultarlo.

Llegamos a la casa en la sala estaban mi mamá, mi hermano, Jane y el señor Harry.
Saludamos a todos, Kevin y Danielle se quedaron con nosotros, comenzamos a platicar, luego mi mamá llego al punto que no quería tocar.

Tu mamá: ¿por qué regresaron antes?

Nick: eh, pues... – Nicholas me vio.

Comencé a hablar, les conté lo que me había pasado, mi mamá se aterró e imaginó de todo antes de que terminara de relatar los hechos, Danielle tapaba su boca con las manos, Jane repetía la acción.

Tú: por eso nos regresamos, no quería seguir ahí.

Tu mamá: ¿pero segura que no te hizo nada?

Tú: si mamá, ya no te preocupes, ya pasó.



*Nick*

_______ parecía más tranquila, quería quedarme otro rato pero no podía disponer del tiempo de mi hermano, le pedí que me llevara a casa.

Kevin: ¿por qué la dejaste sola Nick? – preguntó mientras íbamos en el auto.

Danielle: Nick no la dejó sola Kev.

Nick: no lo hice, ella siempre me esperaba en la institución para acompañarla al edificio.

Danielle: no es tu culpa.

Nick: a veces siento que lo es, tal vez pude llegar antes de que aquel tipo la alcanzara.

Kevin: bueno, no creo que los lamentos sean necesarios ahora hermano.

Nick: todo lo bien que lo habíamos pasado fue arruinado por un...

Danielle: ya Nick, encárgate de recordarle cada uno de los días que estuvieron riendo, los días que disfrutaron al máximo.

Nick: tienes razón Danielle.

Kevin: ella siempre tiene razón. – reímos.

Cuando llegamos a la casa Kevin y Danielle se quedaron un momento, luego hablé con mis padres, Joe estaba ahí así que también se enteró de lo sucedido, se preocuparon, pero me aseguré de que ninguno fuera a tocar el tema con _________.

Subí a mi habitación, por primera vez no había extrañado mi cama, y todo era gracias a ella, hizo que cada noche se convirtiera como en un sueño para mi, con cada abrazo, cada beso, hizo de cada noche una especial.

Era increíble como la extrañaba, me había acostumbrado a tenerla a mi lado, a besar sus labios antes de dormir, a que nos calmáramos el frío uno al otro.

La llamé para desearle buenas noches, se oía totalmente tranquila, sabía que en su casa estaría mejor, se sentiría segura y no tendría problemas para conciliar el sueño, me encantó escuchar que también me extrañaría en las noches, pero siempre había un lado bueno en todo, la vería al día siguiente y al siguiente.





Adelanto del próximo capítulo. 

Tú: me encantó la canción.
Nick: tuve un poco de ayuda. – dije sonriendo.
Tú: ¿te ayudaron los chicos?
Nick: me ayudó un chico.
Tú: ¿quién?
Nick: Frankie.


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