*Nick*
A una velocidad
increíble los meses pasaron, solo nos quedaba una semana en Canadá, el día
siguiente era el último día de ________ en la institución, pero nos quedaríamos
unos días más.
Acababa de llegar
al apartamento con unas compras antes de ir a la institución para acompañar a
________ a casa.
Mi teléfono sonó,
era ella.
-vía telefónica-
Nick: ya voy linda,
voy en el ascensor.
Tú: Nicholas. – su
voz era extraña.
Nick: ¿qué pasó?
Tú: alguien me está
siguiendo...
Nick: ¿qué? ¿Dónde
estás?
Tú: cerca de la
floristería.
Nick: entra en ella
y no me cuelgues.
Tú: está bien.
Nick: no estoy muy
lejos, sigue caminando.
Tú: eso hago – su
voz se oía quebrada.
Nick: ¿estás segura
que te siguen?
Tú: si, y creo que
se dio cuenta.
Nick: entra a la...
Tú: está cerrada
Nicholas.
Nick: ________
escucha...
-fin de la llamada-
La llamada se
cortó, comencé a correr, estaba asustado, no sabía que pensar, las calles nunca
habían estado tan solas. ¿Por qué tenían que estar tan desoladas hoy?
Corrí lo más rápido
que pude, ella no podía estar tan lejos, la floristería estaba cerca, así que
no debía tardar en encontrarla.
Ahí venia ella,
llorando, la vi salir de un callejón, y tras ella salió otra persona corriendo
al lado opuesto con su bolso. No me quería imaginar lo que le había pasado.
No podía respirar y
su blusa estaba casi abierta, su respiración era entrecortada, sus ojos estaban
llenos de lágrimas.
No le presté
atención a aquel hombre que salió corriendo con su bolso, solo me importaba
ella, la abracé.
Nick: ¿estás bien?
Tú: no... no sé...
no
Nick: ya pasó.
Tú: no... me...
Nick: no, no digas
nada.
Tú: Ni... Nicholas.
Nick: ya pasó
linda, vamos.
Me quité la
chaqueta y la puse en sus hombros, el clima estaba frío, pero yo estaba
ardiendo. Me dolía verla así, estaba furioso conmigo mismo por no haber llegado
a tiempo, ella seguía llorando y cada lágrima que se deslizaba en sus mejillas
destrozaba mi corazón.
Subimos por el
ascensor y llegamos, nos sentamos en la sala, ella me veía con los ojos
brillantes, me abrazó y comenzó llorar nuevamente.
Nick: __________,
mírame.
Tú: ... – me miró.
Nick: ¿qué pasó?
Tú: cuando...
cuando me paré en la tienda... y la encontré cerrada... – se detuvo por un
momento.
Nick: ¿qué pasó
entonces? – pregunté
Tú: no me había
dado cuenta que... que ya estaba detrás de mí y...
Nick: ¿te llevó a
aquel callejón?
Tú: sí - mas y mas lágrimas caían de sus ojos,
Nick: ¿te hizo
algo?
Tú: a... arrancó mi
bolso y... comenzó a tocar mi cuello y quiso...
Fue suficiente para mí, no era necesario que
contara más, eso explicaba lo de su blusa, ¿Por qué no se fue solo con su
bolso? ¿Por qué tenía que dejarle ese horrible recuerdo? Volví a abrazarla, no
podía imaginarme lo que estaba sintiendo.
Tú: tuve que
empujarlo para salir de ahí...
Nick: ya, no digas
mas.
Tú: qui... quiero
bañarme.
Ella se levantó, no
dije nada. Algo me decía que iba a tardar, así que fui y me duché.
Cuando salí, ella aun estaba en el baño, me acerqué a la puerta y toqué.
Nick: ¿todo bien?
Tú: ya salgo. –
dijo desde adentro.
Fui a la sala, me
senté a ver televisión mientras ella salía.
Se tardó quizás
unos 6 minutos, salió y ya traía puesta su pijama, de sus ojos ya no salían
lágrimas, eso era un alivio, pero aun así estaban rojos de tanto llorar.
Nick: ven – dije
desde el sillón, se sentó junto a mí.
No dijo nada,
tampoco yo, la verdad no sabía que decir, solo la abracé, comenzamos a ver
televisión, sin ver en realidad, no le prestaba atención a nada.
Tú: Nicholas – dijo
de repente.
Nick: ¿sí?
Tú: me quiero ir. –
dijo viéndome a los ojos.
Nick: lo sé linda.
Tú: quiero irme ya.
Nick: ahora no nos
podemos ir, mañana es tu último día y los boletos que tenemos son para la
próxima semana, pero mañana iré al aeropuerto y los cambiaré para mañana en la
tarde.
Ella solo asintió y
posó su cabeza entre mi cuello y mi pecho, yo acariciaba su hombro y besaba su
frente a cada rato.
Luego de casi una
hora noté que se había quedado dormida, era mejor para ella, así no pensaría en
lo que acababa de pasar.
La cargué y la
llevé a la habitación, cuidadosamente la
acosté.
Fui a mi habitación
a ponerme mi pijama, no tenía intenciones de dejarla sola, si nunca dormí en mi
habitación menos lo haría ahora.
Tú: ¡Nicholas! – escuché
que gritó.
Nick: ¿qué pasó? –
volviendo a la habitación.
*Tú*
Tú: no me dejes
sola.
Nick: jamás te
dejaré sola. – me acostándose a mi lado.
Tú: tengo miedo.
Nick: ya nadie te
hará daño, te lo prometo.
Tú: no creo poder
dormir de nuevo.
Nick: intenta, yo
estaré aquí.
Tú: es que...
Nick: ¿qué?
Tú: mientras
dormía... sentí como me empujaban de nuevo a aquel callejón – dije mientras mi
voz se iba cortando.
Nick: no linda, ya
no pienses en eso, estoy aquí. No te dejaré sola, cierra los ojos.
Cerré los ojos,
pero seguí sintiéndome mal, a mi venían aquellos recuerdos, solo fueron 3
minutos, o quizás menos los que pasaron desde que llamé a Nicholas hasta que me
encontró, aun sentía una presión en mi pecho, cada vez que estaba a punto de
quedarme dormida me sobresaltaba, Nicholas me abrazaba, eso me dio a entender
que no dejó de cuidarme en toda la noche.
Al fin pude dormir,
sabía que con Nicholas a mi lado no me ocurriría nada.
*Nick*
Mientras ella
estaba en la institución fui a cambiar los boletos, si ________ se quería ir
nos iríamos, no me molestaba en lo absoluto, lo que ella decidiera estaba bien
para mí.
Cuando se despertó
esta mañana se veía mas calmada, pero no sabía si era para mostrase fuerte. La
noche anterior le había costado dormirse, pero cuando se durmió al fin no se
despertó hasta la mañana.
Salí del aeropuerto
directo a Grace, cuando llegué me senté en uno de los banquitos que estaban
junto a la entrada.
Vi que un grupo de
estudiantes estaba saliendo y me acerqué, pude ver a ________ caminado con unas
compañeras, las saludé, ya había estado antes con ellas, se despidieron ya que
era la última vez que ________ estaría en esa institución.
Nick: ¿todo bien? –
pregunté tomando su mano, comenzamos a caminar.
Tú: si – dijo
tranquila - ¿conseguiste cambiar los boletos?
Nick: si linda, no
te preocupes, debemos ir a acomodar las maletas.
Tú: eh, Nicholas...
Nick: dime.
Tú: lamento haber
arruinado todo, se que querías quedarte otra semana, y así estaba planeado,
disculpa por haberte hecho cambiar los bo...
Nick: escucha
- me detuve y sostuve su rostro para
asegurar que me viera.
Tú: ...
Nick: solo quiero
estar donde tú estés, donde quieras estar, tú no quieres estar más aquí y lo
entiendo, no tienes por qué estar lamentando nada, ¿acaso no la pasamos
increíble?
Tú: si – dijo
esbozando una sonrisa.
Nick: te amo.
Tú: igual yo. –
dijo con una sonrisa.
Nick: y quiero que
sepas que te voy a amar hasta el día que muera, te voy a amar cada día como si
fuera mi última noche en la tierra.
*Kevin*
Danielle: vamos amor, los chicos no tardan en llegar,
vamos.
Kevin: mira esa carriola – dije señalando hacia la
vitrina de una tienda en el centro comercial.
Danielle: vamos Kev – dijo riendo – luego vemos las
carriolas.
Kevin: bueno vamos.
Danielle: me pregunto por qué los chicos decidieron
venirse antas.
Kevin: le pregunté a Nick y dijo que aquí nos diría.
Danielle: bueno, vamos al aeropuerto.
Salimos del centro comercial y fuimos directo al
aeropuerto, aun faltaba un poco para que llegaran así que decidimos cenar en un
restaurant que estaba al lado.
Comimos, luego, cuando íbamos saliendo, recibimos una
llamada, era Nick, ya habían llegado a LAX, así que fuimos y encontrarnos con
ellos.
*Tú*
Nick: mira, ahí vienen. – dijo cuando vio a Danielle y
a Kevin.
Tú: Danielle – dije abrazándola.
Kevin: hermano. – saludó a Nick. - ________ ¿cómo te
fue?
Danielle: creímos que se quedarían hasta la otra
semana ¿por que regresaron antes?
Tú: eh, si... es que...
Nick: vamos a casa – me interrumpió – les platicamos
allá.
Tú: ¿podemos ir a mi casa directo?
Nick: si, linda...
Kevin: bueno vamos, el auto está por aquí.
Seguro mi madre estaría tan sorprendida como Kevin y
Dani, pero no quería estar mas en Canadá, no por ahora, amé la ciudad, todos
fueron amables, pero en mi mente aun pasaban aquellos pensamientos que... no,
no debía pensar en eso, ya estaba en Los Ángeles, en mi ciudad, mi hogar.
Lo que me había pasado no era nada que quisiera
contar, pero cuando mi madre me viera tan pronto en casa se preguntaría lo
mismo que los chico “¿Por qué regresaron antes?” y no iba a poder ocultarlo.
Llegamos a la casa en la sala estaban mi mamá, mi
hermano, Jane y el señor Harry.
Saludamos a todos, Kevin y Danielle se quedaron con
nosotros, comenzamos a platicar, luego mi mamá llego al punto que no quería
tocar.
Tu mamá: ¿por qué regresaron antes?
Nick: eh, pues... – Nicholas me vio.
Comencé a hablar, les conté lo que me había pasado, mi
mamá se aterró e imaginó de todo antes de que terminara de relatar los hechos,
Danielle tapaba su boca con las manos, Jane repetía la acción.
Tú: por eso nos regresamos, no quería seguir ahí.
Tu mamá: ¿pero segura que no te hizo nada?
Tú: si mamá, ya no te preocupes, ya pasó.
*Nick*
_______ parecía más tranquila, quería quedarme otro
rato pero no podía disponer del tiempo de mi hermano, le pedí que me llevara a
casa.
Kevin: ¿por qué la dejaste sola Nick? – preguntó
mientras íbamos en el auto.
Danielle: Nick no la dejó sola Kev.
Nick: no lo hice, ella siempre me esperaba en la
institución para acompañarla al edificio.
Danielle: no es tu culpa.
Nick: a veces siento que lo es, tal vez pude llegar
antes de que aquel tipo la alcanzara.
Kevin: bueno, no creo que los lamentos sean necesarios
ahora hermano.
Nick: todo lo bien que lo habíamos pasado fue arruinado
por un...
Danielle: ya Nick, encárgate de recordarle cada uno de
los días que estuvieron riendo, los días que disfrutaron al máximo.
Nick: tienes razón Danielle.
Kevin: ella siempre tiene razón. – reímos.
Cuando llegamos a la casa Kevin y Danielle se quedaron
un momento, luego hablé con mis padres, Joe estaba ahí así que también se
enteró de lo sucedido, se preocuparon, pero me aseguré de que ninguno fuera a
tocar el tema con _________.
Subí a mi habitación, por primera vez no había
extrañado mi cama, y todo era gracias a ella, hizo que cada noche se
convirtiera como en un sueño para mi, con cada abrazo, cada beso, hizo de cada
noche una especial.
Era increíble como la extrañaba, me había acostumbrado
a tenerla a mi lado, a besar sus labios antes de dormir, a que nos calmáramos
el frío uno al otro.
La llamé para desearle buenas noches, se oía
totalmente tranquila, sabía que en su casa estaría mejor, se sentiría segura y
no tendría problemas para conciliar el sueño, me encantó escuchar que también
me extrañaría en las noches, pero siempre había un lado bueno en todo, la vería
al día siguiente y al siguiente.
Adelanto del próximo capítulo.
Tú: me encantó la canción.
Nick: tuve un poco
de ayuda. – dije sonriendo.
Tú: ¿te ayudaron
los chicos?
Nick: me ayudó un
chico.
Tú: ¿quién?
Nick: Frankie.

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