24 de junio de 2012

Capítulo XXXVIII - Tu tiempo de soñar, tu tiempo de vivir.


Capítulo XXXVIII.
“Burnin’ up”






*El día siguiente pasó velozmente, aunque ambos querían que durara para siempre, era imposible.

Volviste a tu casa con un ligero bronceado que le agradó a tu madre, Nick por alguna extraña razón volvió igual, con el mismo bello tono de piel caucásico.

Ya era la tarde del lunes y el reloj casi pisaba las 6:05pm, saliste del consultorio y Sabrina estaba en la recepción acompañada de otra chica, “¿por qué siempre tenía que aparecer?” te preguntaste.


*Tú*

Sabrina: hola tú.

Tú: mi nombre es __________ - dije tratando de no parecer irritada.

Sabrina: como sea.

Letty: ella es la doctora _________ y… - dijo la recepcionista, pero fue interrumpida.

Sabrina: sé muy bien quién es.

Tú: ¿qué haces aquí?

Sabrina: mi compañera Elisabeth – la chica a su lado me dedicó una falsa sonrisa – y yo venimos a tomar unos datos antes del miércoles.

Tú: ¿el miércoles?

Sabrina: ya veo que el personal no está informado sobre la rueda de prensa del miércoles. – le dijo a su amiga.

Tú: ¿para qué quieres datos?

Sabrina: estás algo lenta doctorcita.

Elisabeth: soy periodista y ella es mi asistente, trabajamos para la revista “Arts and Music”

Tú: ¿estarán presente el miér…?

Sabrina: por supuesto ¿Nick no te lo dijo?

Tú: olvidó mencionarlo.

Sabrina: ¿olvidó mencionarlo? – repitió y rió. – ya tenemos lo que buscábamos, vámonos.

Elisabeth: hasta luego – dijo con el mismo tono maléfico de Sabrina.

Yo seguía sin palabras, no podía creer que Nicholas no me hubiese avisado que ella estaría presente en la rueda de prensa, por otro lado, moría de rabia por ver como Sabrina disfrutaba al decirme cosas que yo ignoraba.

Sabrina: por cierto – dijo cuando estaba en la puerta de la recepción. – no te queda bien ese bronceado artificial.

Salió, Letty estaba molesta  por lo mal educada que fueron.

Letty: ¿qué les pasa?

Tú: al parecer juró hacerme la vida imposible.

Letty: es una creída esa Sabrina.

Tú: ¿de verdad estarán en la rueda de prensa?

Letty: si _________.

Tú: ¿quién la llamó?

Letty: a ella nadie, yo llamé a la revista y dijeron que mandarían a su personal.

Tú: así que ¿Nicholas no sabe?

Letty: le pasé una lista con las personas que asistirían, incluyendo fotógrafos y camarógrafos, para controlar la seguridad, su nombre está en la lista.

Tú: que esto quede entre nosotras Letty.

Letty: como quieras __________ - dijo guiñando un ojo.

Tal vez Nicholas no había leído la lista o simplemente no quería darle importancia, tal como debía hacer yo, pero no podía, solo el tono de voz de esa chica me irritaba, pero no podía darle el gusto.

Mi preocupación era un pregunta fuera de lugar, aunque era un asunto serio y teníamos que ser profesionales, de Sabrina se podía esperar cualquier cosa.

Llegué a mi casa esa noche y me senté a leer unos casos clínicos de los niños, trabajar con ellos era una ventaja en cuanto a mi postgrado en pediatría, el cual había comenzado en la mañana con Valerie.

Nicholas me llamo cuando casi eran las 10:00pm, me dijo que en la tarde del día siguiente nos íbamos a reunir en su oficina para tener una idea de lo que íbamos a declarar a los medios, me alegró saber que Danielle también iba a estar, representaría a la academia, mientras que Nicholas, Joe, Kev y yo hablaríamos sobre la fundación en general.

No mencionó nada de algún periodista o para ser mas especifica, de Sabrina.

Mañana sería otro día y no quería pasar toda la noche pensando en eso, así que me dormí.


*Joe*

Joe: nos casamos mañana mismo – le dije a Chelsea, estábamos en el jardín de su casa viendo las estrellas.

Chelsea: ¿estás loco Joseph?

Joe: tal vez – dije riendo.

Chelsea: ya veo.

Joe: es que ya quiero estar contigo.

Chelsea: estás conmigo Joe.

Joe: si pero – miré mi reloj – dentro de unos minutos me tendré que ir.

Chelsea: pero nos veremos mañana.

Joe: no funciona para mí.

Chelsea: entonces tenemos un problema.

Joe: si, un problema que se solucionará en un mes.

Chelsea: ¿te cuesta tanto esperar? – dijo riendo.

Joe: he esperado años, puedo esperar un mes más, aunque sea difícil.

Chelsea: recuerdo cuando te conocí. – dijo mientras me abrazaba.

Joe: igual yo, no me quitabas la mirada de encima.

Chelsea: Joseph – dijo al tiempo que sentía su codo en mis costillas.

Joe: bueno, yo no te quitaba la mirada de encima. – me encogí de hombros.

Chelsea: recuerdo el crucero, fue la mejor semana de mi vida.

Joe: hasta ahora, porque la mejor semana de tu vida será nuestra luna de miel.

Chelsea: Joe, te dije que no quería viajar.

Joe: no te estoy preguntando si quieres Chelsea Isabell – reí.

Chelsea: ya basta Joe – dijo estallando en risa.

Joe: cuando vivamos juntos, no sé como harás.

Chelsea: ¿Cómo haré qué?

Joe: creo que moriré.

Chelsea: Adam…

Joe: cada vez que estoy contigo ardo, ¿no te das cuenta que subes mi temperatura?

Chelsea: te encanta hacer que me sonroje.

Joe: hablando de “roje” – ella rió.

Chelsea: no tienes remedio.

Joe: en serio, olvidé decirte que soy un hombre nuevo gracias a ti.

Chelsea: ¿por qué?

Joe: la semana pasada, fuimos a la fiesta de Calvin Klein ¿verdad?

Chelsea: si.

Joe: te pusiste un vestido rojo. Simplemente fui al cielo y vine.

Chelsea: ¿por – qué – inventas – tanto? – dijo besando mis labios con cada palabra.

Joe: es la verdad, tacones altos, vestido rojo, Chelsea causó revuelo en mi corazón.

Chelsea: ya, abrázame.

Joe: hace rato te estoy abrazando.

Chelsea: pero más fuerte.

Joe: no te imaginas lo mucho que te amo – dije abrazándola más fuerte, pero sin estrangularla.


*Al día siguiente te levantaste temprano para poder llegar a tiempo a clases, tu día estuvo tranquilo, pero un poco ajetreado, aun tenías que ir a la fundación, no habían quedado pacientes pendientes el día anterior pero de igual forma debías asistir a la reunión con los chicos.
 Llegué a mi casa solo por unos papeles y me fui a la fundación para charlar con Danielle antes de ir a la oficina de Nicholas.

Danielle: solo tienes que fingir que no la verás – dijo hablando de Sabrina.

Tú: eso es lo que haré.

Danielle: y sobre Nick, bueno seguro lo olvidó.

Tú: si, tal vez.

Kevin: hola mi amor – dijo cuando entró – hola _________.

Tú: hola Kev.

Danielle: ¿llegó Joe?

Kevin: si, vamos. Nos están esperando.

Tú: bueno vamos.

Caminamos hasta la puerta principal, amaba la barriga de Dani, estaba enorme, solo le faltaban unos tres meses.

Danielle: debemos considerar unir los jardines traseros.

Kevin: lo haremos – dijo riendo.

Tú: creo que sería una buena idea, así en las horas libres de los niños podrían jugar todos juntos.

Kevin: tienes razón.

Tú: hola Letty – dije cuando entramos y vi la vi en recepción, ella saludó con la mano por que estaba hablando por teléfono.

Kevin: Joe, ¿qué haces ahí? – le preguntó cuando lo vio mirando una pared.

Joe: traeré unos cuadros ¿crees que queden bien aquí?

Danielle: creo que sí.

Joe: genial, andando.

Caminamos todos juntos hasta la oficina de Nicholas, y ninguno habría imaginado que Sabrina iba a estar ahí. Los chicos se miraron, Nicholas nos saludó y en la cara de Sabrina había una amplia sonrisa.

Sabrina: bueno, hasta luego Nicholas.

¿Qué? ¿Había escuchado bien?

 Nick: Dime Nick, adiós.

Salió de la oficina sin siquiera saludar a alguien, luego la puerta se cerró tras nosotros.

Kevin: ¿qué hacia ella aquí Nick? – preguntó.

Nick: vino a buscar los nombres de quienes dirigiremos la rueda de prensa, trabaja para la revista “Arts and music”

Tú: ¿y todos los días tiene que buscar “Datos”?

Nick: ¿qué quieres decir?

Tú: ayer tu amiga también vino a buscar “datos” – dije sin levantar la voz o parecer alterada.

Nick: por favor ________.

Tú: ¿No lo ves Nicholas?

Nick: ¿qué se supone que tengo que ver?

Tú: no haya como meterse por tus ojos, cada excusa para ella es perfecta para verte y…

Nick: ¿podrías dejar de ser tan infantil?

¿Infantil? ¿Me acababa de decir “Infantil”? eso era lo que faltaba, que dijera que me estaba comportando como una niña, y no fueron sus palabras, sino el tono de su voz que hizo que de alguna manera me molestara aun mas.

Los chicos se veían entre ellos, el silencio reinó por un minuto y Joe decidió romperlo.

Joe: eh… ¿dejamos esto para mas tarde o…?

Nick: no. Dime Kevin ¿qué tienes preparado?

Kevin comenzó a comentarnos sobre su discurso del día siguiente. Ese era el momento mas incomodo de mi vida, Danielle lo notó, me lanzaba miradas que yo interpretaba como “respira profundo”.

Todos dimos como la introducción de los puntos que íbamos a abordar, no nos tomó mucho tiempo.

Danielle: luego nos harán preguntas ¿cierto?

Nick: si, cada periodista tendrá la oportunidad de preguntar.

Danielle: esa es la parte que no me gusta – dijo, a mí tampoco me gustaba, pero no quería hablar.

Joe: tienes que ir ideando la respuesta desde que comiencen a hablar.

Kevin: todo saldrá bien, el país entero conocerá más la fundación y la academia.

Nick: sí.

Joe: hay muchos niños que necesitan de la fundación y no pueden venir.

Kevin: necesitamos el autobús.

Danielle: y mas habitaciones en observación.

Nick: ¿alguna idea, Doctora?

Tú: eh… comentábamos hace rato que se podrían unir los jardines, para que los niños de la fundación y la academia compartan en su tiempo libre.

Nick: genial. – dijo sin verme, solo anotaba en una libreta.

Joe: bueno, los dejo, iré por Chels a su oficina.

Kevin: nosotros también nos vamos – le dijo a Dani.

Tú: igual yo, adiós.

Nick: _________ ¿podrás quedarte?

Tú: tengo clases en una hora.

Nick: no te preocupes, yo te llevo.

Los chicos se fueron y Nicholas y yo quedamos solos, él se levantó y fue hacia mí.

Nick: ¿me dices que pasa?

Tú: … - tomó mis manos.

Nick: solo responde algo… ¿dudas de mí?

Tú: Nicho…

Nick: ¿crees que no te amo?

Tú: yo…

Nick: tú…

Tú: sé que me amas y no dudo de ti.

Nick: ¿entonces?


*Nick*

Tú: esa chica no desaprovecha ninguna oportunidad para estar contigo, y menos para molestarme.

Nick: pero pierde su tiempo, porque yo solo quiero estar contigo.

La abracé, quería que supiera que lo que estaba diciendo era real.

Nick: quiero que dejes esa inseguridad a un lado.

Tú: está bien.

Nick: y disculpa como te hablé hace rato.

Tú: descuida.

Nick: no, sé que fui grosero.

Besé sus labios de una manera suave y dulce, la abracé de nuevo.

Nick: te amo.

Tú: igual yo.

Nick: ya no sea tan celosa o…

Tú: o ¿qué?

Nick: o…

La cargué y la senté en mi silla, comencé a hacerle cosquillas, ella no dejaba de reír, así es que me gustaba verla, riendo.

Tú: ya, basta.

Nick: estás advertida.

Tú: eso parece.

Volví a cargarla y la senté en mis piernas, me abrazó. No quería que me soltara, quería estar así con ella un buen rato. Ella no se daba cuenta que la amaba más de lo que nunca había amado a alguien, que era la única con la que quería estar, que era la mujer de mi vida.


Adelanto del próximo capítulo.

Sabrina: ¿de verdad quieres estar con… ella?
Nick: ¿tienes algún problema con eso?
Sabrina: por favor, ¿Qué tiene ella?


Nick: no hay palabras que puedan explicar lo mucho que te amo, ni siquiera una canción podría, pero haré lo posible para que por lo menos tengas una idea.



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