Capítulo XLIII.
“Wouldn’t change a thing”
“Wouldn’t change a thing”
-meses después-
*Ya era otro
año, diciembre le había dado paso a enero y a muchos problemas, la salud de tu
mamá impidió que Nick y tú se casaran en víspera de navidad, pero ya se
encontraba bien.
Esta historia
siempre tiene un lado alegré, en medio de lo oscuro, Chelsea estaba embarazada, ella y Joe serían
los orgullosos padres de gemelos, la felicidad no cabía en ellos. Tu prima
siempre se quejaba de que Joe no la dejaba hacer nada, y Joe se quejaba de que
ella siempre quería hacer todo.
Por otro lado,
aunque Nick no lo demostrara, de alguna u otra manera se sentía mal por haber
pospuesto la boda, pero él entendía las razones.
Tú, alegre por
la mejoría de la salud de tu madre, pero un poco molesta por los celos de Nick,
había llegado un especialista a la fundación, un endocrinólogo pediátrico, que
según él, estaba interesado en ti.
*Nick*
Tú: solo son
ideas tuyas, Nicholas. – dijo mientras estábamos en mi oficina.
Nick: no lo
creo, ¿ves como te ve?
Tú: no veo
nada.
Nick: le gustas,
es obvio.
Tú: Sergio es
solo…
Nick: ¿Sergio?
Ya lo llamas por su nombre, que bien.
Tú: ay, por
favor.
Nick: sé que
te ha llevado chocolates.
Tú: ¿sabes lo
que hice? Se los di a Letty.
Nick: ¿por qué
hiciste eso?
Tú: porque
sabía que te ibas a poner así.
El teléfono
sonó, activé el altavoz y hablé.
-vía
telefónica-
Nick: dime
Letty.
Letty: el
doctor Sergio lo busca, señor.
Nick: dile que
pasé.
-fin de la
llamada-
Al instante
entró.
Sergio: hola
Nick, hola ________, no esperaba verte aquí.
Tú: hola Sergio,
y adiós, debo irme.
Sergio: adiós,
nos vemos.
Ella me vio
con un poco de enojo y se fue. Sergio se sentó y comencé a actuar natural, tal
vez todo era mi imaginación, pero luego nuestra conversación dio un giro y él
comenzó a hablar de ________.
Sergio: es
linda ¿no?
Nick: es
hermosa.
Sergio: y… ¿la
conoces de hace mucho?
Nick: desde el
día que ella cumplió 16 años.
Sergio: es muy
buena doctora. Escuché que terminó el año de cirugía en Canadá.
Nick: así es.
Sergio: cuando
estaba en la universidad mi proyecto no ganó. Así que tuve que terminar la
carrera aquí.
Nick: ella se
esforzó mucho.
Sergio: ¿son
buenos amigos?
Nick: de hecho
estamos comprometidos.
Sergio: ¿cómo
dices?
Nick: nos
casaremos pronto.
Sergio: no lo
sabía.
Nick: bueno,
ahora lo sabes.
Sergio: vaya, no
lo sabía.
Nick: Está
bien, ahora lo sabes.
Sergio: eres
muy afortunado, cualquiera sería afortunado de salir con alguien como ella.
Nick: no
quiero ser grosero, pero quisiera que no te acercaras mucho.
Sergio: ¿por
qué lo dices?
Nick: Bueno…
Sergio: está
bien. – me interrumpió. – No hay problema. Esta fundación no deja de
sorprenderme.
Nick: ¿qué
quieres decir?
Sergio: todos
los programas que hay, son increíbles, y bueno, ahora esto, de verdad no lo
esperaba.
Nick: ¿qué no
esperabas?
Sergio: Que
ella estuviese comprometida.
Nick: ¿quieres
explicarte un poco mejor?
Sergio: Me
llamaba la atención, es todo.
Nick: Lo sé, por
eso preferiría que tomes distancia.
Sergio: no
pienses mal…
Nick: no lo
hago, tranquilo. Oye Sergio, debo irme.
Sergio: ah,
sí, lo siento, no te quito más tiempo.
Salió de mi
oficina, agarré unos documentos y me fui.
Cuando iba en
el auto comencé a reflexionar, yo tenía razón, a él le gustaba ________, pero
si ella no lo notaba era por que, obviamente, no le interesaba.
Reí al darme
cuenta lo idiota que había sido, lo único que hice fue ganar una mala mirada de
ella.
*Tú*
Tú: no sé qué
le pasa. – dije refiriéndome a Nicholas.
Valerie: preocúpate
cuando no se ponga celoso – rió.
Tú: que cosas
dices, Val – dije entre risas.
Valerie: oye
pero ¿qué te dice el nuevo doctor?
Tú: esta
semana me llevo dos veces una caja de bombones, siempre con la misma nota.
Valerie: no me
hagas preguntar que decía la nota.
Tú: decía
“para la doctora más bella”
Valerie:
pobre, no sabe que la más bella soy yo.
Tú: basta
Valerie – dije sin aguantar la risa.
Valerie:
bueno, hablando en serio, seguro te vio muy flaca y te quiso engordar un poco
con chocolates.
Tú: es un poco
ortodoxo. Pero no quería ser grosera, así que se los aceptaba. Pero se los daba
a Letty.
Valerie: ¿a
Letty? Si Chelsea se entera te ahorca.
Tú: olvidé a
Chelsea por completo. – reí.
Valerie: traje
mi auto, si quieres la visitamos.
Tú: genial.
Fuimos a la
casa de Joe y Chelsea, y nos encontramos a Joe preparando la merienda para Chelsea.
Joe: ¿quieren
un poco?
Valerie: no,
gracias Joe.
Tú: ya
comimos.
Chelsea: Joe,
relájate.
Joe: bueno,
come Chels.
Tú: recuerdo
cuando te reías de Kev, decías que exageraba.
Joe: Kevin
solo cuidaba de dos personas, yo debo cuidar a tres, eso es más agotador –
reímos.
Mi celular
sonó, era un mensaje de Nicholas, decía que pasaría por la casa de Joe y luego
iría a mi casa, no respondí, ya que de una u otra manera lo vería.
Seguimos
hablando, pasando un buen rato, riéndonos de las exageraciones de Joe y de la
impaciencia de Chelsea cuando la sobreprotección de su esposo se salía de control.
Sonó el
timbre, pero cuando Joe se abrió la puerta no era Nicholas, era Mikey.
Joe: el tío
Mikey vino a visitar a los gemelos.
Mikey: ¿todo
bien?
Joe:
excelente.
Valerie: amor,
no sabía que venias.
Mikey: le
debía una visita a Joe, lo siento, no te
avisé. Hola ________, Chels ¿Cómo está tu panza?
Chelsea:
creciendo – dijo sonriendo y frotado su barriga.
Tú: Tenía
tiempo que no te veía Mikey.
Mikey: Claro,
ahora su Deleasa consentido es Jerry, ya me olvidaron. – todos rieron.
Valerie: qué
dramático Michael.
Tú: el
consultorio y las clases me vuelven loca.
Mikey: iré a
la fundación un día para volverlos locos, a ti y a Nick.
Tú: Hablando
de Nick, Kathleen fue con Nick hace poco.
Mikey: Nick…
¿Nicholas?
Joe: Mikey le
dice Nicholas al Nick a quien _______ le dice Nick. – reímos.
El timbre sonó
de nuevo. Esta vez sí era Nicholas.
Nick: Hola,
hola. ¿Había reunión familiar?
Joe: no, lo
que no se planea sale mejor.
Caminó hacia
donde estaba yo y se sentó a mi lado y sonrió.
Nick: Mikey,
tenía tiempo que no te veía.
Mikey: Me
siento importante, todos me extrañaron. – reímos.
Nick: ¿Cómo
van los preparativos de la gira?
Mikey:
excelente.
Valerie: solo
que te extrañaré. – dijo y Mikey la abrazó.
Chelsea:
cuando vuelva lo olvidas.
Valerie: ¿experiencia?
Joe: todas las
mujeres de esta familia te lo pueden decir.
Seguimos
riendo con las locuras de Mikey y Joe por un buen rato, pero la noche llegó y
Chelsea se veía un poco cansada, así que decidimos irnos.
Nick: yo te
llevo. – se apresuro a decir.
Tú: gracias.
Nick: adiós
hermano y hermana. – abrazó a Chelsea. – cuida a los Nickys de tu barriga.
Joe: oye.
*Nick*
Nick: ¿estás
molesta? – dije mientras conducía.
Tú: ¿sigues
paranoico?
Nick: no ¿me
disculpas?
Tú: solo si
dejas de ser tan celoso.
Nick: sí,
linda. – sonrió.
Tú: Bueno, en ese caso… - besó mi mejilla. - ¿Cuándo seguimos con los
preparativos de la boda?
Nick: ¿hablas
en serio?
Tú: Claro, ya
mi madre está bien, no veo porque no podamos empezar, a menos que no quieras y…
Nick:
¿bromeas? Ya no quiero que pase esto.
Tú: ¿esto? ¿A
qué te refieres?
Nick: ya no
quiero llevarte a tu casa después en las noches, en el día, en las tardes.
Quiero que vayamos a un mismo lugar, a nuestro hogar, no quiere despedirme de
ti.
Tú: Ow,
Nicholas.
Nick: ¿ves? Ya
llegamos a tu casa, ahora tienes que entrar y yo irme a la mía.
Tú: pero te
daré un beso.
Nick: esa es
la mejor parte.
Tú: y nos
veremos mañana.
Me besó, tal
vez si no hubiese discutido con ella en la mañana hubiese obtenido dos besos
ese día, pero igual no podía quejarme, mi estadía en el cielo fue tan mágica
como siempre, tan bella mientras duró, tan cálida como _______.
Nick: ¿paso
por ti en la mañana para desayunar?
Tú: me
encantaría.
*Tú*
A veces
pareciera como si Nicholas no escuchara una palabra de lo que digo, es como si
su mente estuviera muy lejos e incansable, como sucedió en la mañana, pero sé
que si se acercó a mí de nuevo de una manera tan sutil, es que sabía que yo
tenía la razón, pero él es muy orgulloso para aceptarlo, a veces éramos con el
fuego y la lluvia, como Venus y Marte, pero siempre era imposible estar enojada
con él, éramos como estrellas deferente, pero él siempre decía que yo era la
melodía de cada canción que cantaba, siempre decíamos lo mismo “no cambiaríamos
nada”
A la mañana
siguiente Nicholas pasó por mí para desayunar juntos, no había otra forma mejor
de empezar la mañana.
Los niños
estaban de excursión, así que me quedé en el consultorio para estudiar unos
casos que me habían pedido en la escuela de pediatría.
El día estaba
tranquilo, el clima un poco fresco. Cerca de las 11:00am Kevin pasó a regalarme
un Starbucks, y le comenté lo mucho que extrañaba a Jerry.
Cuando iba
saliendo me tropecé con una chica pelirroja, de ojos verdes un poco oscuros,
una chica hermosa de 16 años que conocía desde mi primer día en la fundación.
Viva Argentina y las Jonas' fans de allá.
Según Nicholas, es wonderful en Argentina, al igual que Venezuela.

