31 de julio de 2012

Capítulo XLIII. - Tu tiempo de soñar, tu tiempo de vivir.


Capítulo XLIII.
“Wouldn’t change a thing”






-meses después-

*Ya era otro año, diciembre le había dado paso a enero y a muchos problemas, la salud de tu mamá impidió que Nick y tú se casaran en víspera de navidad, pero ya se encontraba bien.

Esta historia siempre tiene un lado alegré, en medio de lo oscuro,  Chelsea estaba embarazada, ella y Joe serían los orgullosos padres de gemelos, la felicidad no cabía en ellos. Tu prima siempre se quejaba de que Joe no la dejaba hacer nada, y Joe se quejaba de que ella siempre quería hacer todo.

Por otro lado, aunque Nick no lo demostrara, de alguna u otra manera se sentía mal por haber pospuesto la boda, pero él entendía las razones.

Tú, alegre por la mejoría de la salud de tu madre, pero un poco molesta por los celos de Nick, había llegado un especialista a la fundación, un endocrinólogo pediátrico, que según él, estaba interesado en ti.

*Nick*

Tú: solo son ideas tuyas, Nicholas. – dijo mientras estábamos en mi oficina.

Nick: no lo creo, ¿ves como te ve?

Tú: no veo nada.

Nick: le gustas, es obvio.

Tú: Sergio es solo…

Nick: ¿Sergio? Ya lo llamas por su nombre, que bien.

Tú: ay, por favor.

Nick: sé que te ha llevado chocolates.

Tú: ¿sabes lo que hice? Se los di a Letty.

Nick: ¿por qué hiciste eso?

Tú: porque sabía que te ibas a poner así.


El teléfono sonó, activé el altavoz y hablé.

-vía telefónica-

Nick: dime Letty.

Letty: el doctor Sergio lo busca, señor.

Nick: dile que pasé.

-fin de la llamada-


Al instante entró.

Sergio: hola Nick, hola ________, no esperaba verte aquí.

Tú: hola Sergio, y adiós, debo irme.

Sergio: adiós, nos vemos.

Ella me vio con un poco de enojo y se fue. Sergio se sentó y comencé a actuar natural, tal vez todo era mi imaginación, pero luego nuestra conversación dio un giro y él comenzó a hablar de ________.


Sergio: es linda ¿no?

Nick: es hermosa.

Sergio: y… ¿la conoces de hace mucho?

Nick: desde el día que ella cumplió 16 años.

Sergio: es muy buena doctora. Escuché que terminó el año de cirugía en Canadá.

Nick: así es.

Sergio: cuando estaba en la universidad mi proyecto no ganó. Así que tuve que terminar la carrera aquí.

Nick: ella se esforzó mucho.

Sergio: ¿son buenos amigos?

Nick: de hecho estamos comprometidos.

Sergio: ¿cómo dices?

Nick: nos casaremos pronto.

Sergio: no lo sabía.

Nick: bueno, ahora lo sabes.

Sergio: vaya, no lo sabía.

Nick: Está bien, ahora lo sabes.

Sergio: eres muy afortunado, cualquiera sería afortunado de salir con alguien como ella.

Nick: no quiero ser grosero, pero quisiera que no te acercaras mucho.

Sergio: ¿por qué lo dices?

Nick: Bueno…

Sergio: está bien. – me interrumpió. – No hay problema. Esta fundación no deja de sorprenderme.

Nick: ¿qué quieres decir?

Sergio: todos los programas que hay, son increíbles, y bueno, ahora esto, de verdad no lo esperaba.

Nick: ¿qué no esperabas?

Sergio: Que ella estuviese comprometida.

Nick: ¿quieres explicarte un poco mejor?

Sergio: Me llamaba la atención, es todo.

Nick: Lo sé, por eso preferiría que tomes distancia.

Sergio: no pienses mal…

Nick: no lo hago, tranquilo. Oye Sergio, debo irme.

Sergio: ah, sí, lo siento, no te quito más tiempo.

Salió de mi oficina, agarré unos documentos y me fui.

Cuando iba en el auto comencé a reflexionar, yo tenía razón, a él le gustaba ________, pero si ella no lo notaba era por que, obviamente, no le interesaba.

Reí al darme cuenta lo idiota que había sido, lo único que hice fue ganar una mala mirada de ella.


*Tú*

Tú: no sé qué le pasa. – dije refiriéndome a Nicholas.

Valerie: preocúpate cuando no se ponga celoso – rió.

Tú: que cosas dices, Val – dije entre risas.

Valerie: oye pero ¿qué te dice el nuevo doctor?

Tú: esta semana me llevo dos veces una caja de bombones, siempre con la misma nota.

Valerie: no me hagas preguntar que decía la nota.

Tú: decía “para la doctora más bella”

Valerie: pobre, no sabe que la más bella soy yo.

Tú: basta Valerie – dije sin aguantar la risa.

Valerie: bueno, hablando en serio, seguro te vio muy flaca y te quiso engordar un poco con chocolates.

Tú: es un poco ortodoxo. Pero no quería ser grosera, así que se los aceptaba. Pero se los daba a Letty.

Valerie: ¿a Letty? Si Chelsea se entera te ahorca.

Tú: olvidé a Chelsea por completo. – reí.

Valerie: traje mi auto, si quieres la visitamos.

Tú: genial.

Fuimos a la casa de Joe y Chelsea, y nos encontramos a Joe preparando la merienda para Chelsea.

Joe: ¿quieren un poco?

Valerie: no, gracias Joe.

Tú: ya comimos.

Chelsea: Joe, relájate.

Joe: bueno, come Chels.

Tú: recuerdo cuando te reías de Kev, decías que exageraba.

Joe: Kevin solo cuidaba de dos personas, yo debo cuidar a tres, eso es más agotador – reímos.

Mi celular sonó, era un mensaje de Nicholas, decía que pasaría por la casa de Joe y luego iría a mi casa, no respondí, ya que de una u otra manera lo vería.

Seguimos hablando, pasando un buen rato, riéndonos de las exageraciones de Joe y de la impaciencia de Chelsea cuando la sobreprotección de su esposo se salía de  control.

Sonó el timbre, pero cuando Joe se abrió la puerta no era Nicholas, era Mikey.

Joe: el tío Mikey vino a visitar a los gemelos.

Mikey: ¿todo bien?

Joe: excelente.

Valerie: amor, no sabía que venias.

Mikey: le debía una visita a Joe, lo siento, no  te avisé. Hola ________, Chels ¿Cómo está tu panza?

Chelsea: creciendo – dijo sonriendo y frotado su barriga.

Tú: Tenía tiempo que no te veía Mikey.

Mikey: Claro, ahora su Deleasa consentido es Jerry, ya me olvidaron. – todos rieron.

Valerie: qué dramático Michael.

Tú: el consultorio y las clases me vuelven loca.

Mikey: iré a la fundación un día para volverlos locos, a ti y a Nick.

Tú: Hablando de Nick, Kathleen fue con Nick hace poco.

Mikey: Nick… ¿Nicholas?

Joe: Mikey le dice Nicholas al Nick a quien _______ le dice Nick. – reímos.


El timbre sonó de nuevo. Esta vez sí era Nicholas.

Nick: Hola, hola. ¿Había reunión familiar?

Joe: no, lo que no se planea sale mejor.

Caminó hacia donde estaba yo y se sentó a mi lado y sonrió.

Nick: Mikey, tenía tiempo que no te veía.

Mikey: Me siento importante, todos me extrañaron. – reímos.

Nick: ¿Cómo van los preparativos de la gira?

Mikey: excelente.

Valerie: solo que te extrañaré. – dijo y Mikey la abrazó.

Chelsea: cuando vuelva lo olvidas.

Valerie: ¿experiencia?

Joe: todas las mujeres de esta familia te lo pueden decir.

Seguimos riendo con las locuras de Mikey y Joe por un buen rato, pero la noche llegó y Chelsea se veía un poco cansada, así que decidimos irnos.

Nick: yo te llevo. – se apresuro a decir.

Tú: gracias.

Nick: adiós hermano y hermana. – abrazó a Chelsea. – cuida a los Nickys de tu barriga.

Joe: oye.


*Nick*

Nick: ¿estás molesta? – dije mientras conducía.

Tú: ¿sigues paranoico?

Nick: no ¿me disculpas?

Tú: solo si dejas de ser tan celoso.

Nick: sí, linda. – sonrió.

Tú:   Bueno, en ese caso…  - besó mi mejilla. - ¿Cuándo seguimos con los preparativos de la boda?

Nick: ¿hablas en serio?

Tú: Claro, ya mi madre está bien, no veo porque no podamos empezar, a menos que no quieras y…

Nick: ¿bromeas? Ya no quiero que pase esto.

Tú: ¿esto? ¿A qué te refieres?

Nick: ya no quiero llevarte a tu casa después en las noches, en el día, en las tardes. Quiero que vayamos a un mismo lugar, a nuestro hogar, no quiere despedirme de ti.

Tú: Ow, Nicholas.

Nick: ¿ves? Ya llegamos a tu casa, ahora tienes que entrar y yo irme a la mía.

Tú: pero te daré un beso.

Nick: esa es la mejor parte.

Tú: y nos veremos mañana.

Me besó, tal vez si no hubiese discutido con ella en la mañana hubiese obtenido dos besos ese día, pero igual no podía quejarme, mi estadía en el cielo fue tan mágica como siempre, tan bella mientras duró, tan cálida como _______.

Nick: ¿paso por ti en la mañana para desayunar?

Tú: me encantaría.


*Tú*

A veces pareciera como si Nicholas no escuchara una palabra de lo que digo, es como si su mente estuviera muy lejos e incansable, como sucedió en la mañana, pero sé que si se acercó a mí de nuevo de una manera tan sutil, es que sabía que yo tenía la razón, pero él es muy orgulloso para aceptarlo, a veces éramos con el fuego y la lluvia, como Venus y Marte, pero siempre era imposible estar enojada con él, éramos como estrellas deferente, pero él siempre decía que yo era la melodía de cada canción que cantaba, siempre decíamos lo mismo “no cambiaríamos nada”

A la mañana siguiente Nicholas pasó por mí para desayunar juntos, no había otra forma mejor de empezar la mañana.

Los niños estaban de excursión, así que me quedé en el consultorio para estudiar unos casos que me habían pedido en la escuela de pediatría.



Adelanto del próximo capítulo.

El día estaba tranquilo, el clima un poco fresco. Cerca de las 11:00am Kevin pasó a regalarme un Starbucks, y le comenté lo mucho que extrañaba a Jerry.
Cuando iba saliendo me tropecé con una chica pelirroja, de ojos verdes un poco oscuros, una chica hermosa de 16 años que conocía desde mi primer día en la fundación.





Capítulo dedicado a Flor, una Argentina hermosa a la que quiero mucho. La conocí hace meses gracias a Big Rob, y adivinen qué... No cambiaría nada.

Viva Argentina y las Jonas' fans de allá.

Según Nicholas, es wonderful en Argentina, al igual que Venezuela. 

30 de julio de 2012

Capítulo XLII. - Tu tiempo para soñar, tu tiempo para vivir.


Capítulo XLII.
“My love”




Tú: hola mi Nicholas – dije la noche siguiente cuando llegue de clases
.
Pero era obvio que nadie me iba a responder, los señores Jonas ya se habían ido, solo estábamos él y yo.

Tú: Frankie me dijo que habló contigo, necesita que vuelvas Nicholas, quiere consejos de hermano mayor menor, según dijo – reí. – está enamorado, ¿te imaginas a Frank con una novia? Sé que ya tuvo una pero fue cuando estaba más pequeño pero, eh, ¿quieres que cante un poco?

I never wanna lose you – no te quiero perder nunca
And if I had to I would chose you – y si tuviera que elegir, te elegiría a ti
So stay, please always stay – así que quédate, por favor, quédate siempre…
You're the one I hold onto – eres el único al cual me aferro
Cuz my heart would stop without – porque  mi corazón podría detenerse sin…
You… - ti… 

Dejé de catar cuando vi que Nicholas había movido un dedo.

Tú: ¿Nicholas? – no ocurrió nada – si quieres despertar hazlo ya, vamos Nicholas, sé que quieres.

Volvió a mover los dedos de su mano.

Tú: Oh Dios – sus ojos se abrieron. – llamaré un médico.

Pero cuando estuve a punto de dar un paso él tomó mi mano.

Nick: sigue cantando linda.

Tú: ¿qué… qué dices? – dije con dificultad.

Nick: sigue cantando. - repitió, pero sus ojos se iban cerrando de nuevo.

Tú: no te duermas de nuevo Nicholas.

Nick: no lo haré, es que me molesta un poco la luz. – su tono de voz era bajo, lo cual entendía ya que se encontraba débil. – Solo canta.


*Nick*

Ella no dejaba de sujetar mi mano, pude ver que una lágrima brillaba en su mejilla, luego empezó a cantar.

I want to write you a love song – quiero escribirte una canción de amor
And I wanna whisper in your ear - y quiero susurrarte al oído
I wanna be the right when it´s wrong – quiero ser so correcto cuando esto esté mal
I wanna take away your fear – quiero apartar tus temores
I need to hold you in the morning – necesito abrazarte en las mañanas
I need to feel you close – necesito sentirte cerca
Who knows exactly where we going  - quien sabe exactamente a donde vamos
But I´m ready to go down this road – pero estoy lista para tomar ese camino
With you – contigo
With you – contigo
It’s true – es verdad
It’s true – es verdad
My love – mi amor.


Era la voz que me había hecho despertar, por eso le pedí que siguiera cantado, no quería volver a dormir.


Tú: llamaré a un doctor – dijo sonriendo.


Salió de la habitación y luego llegó acompañada de un doctor. Me examinaron y dijeron que tenía que pasar otros días en esa clínica. Luego quedé solo con __________.

Se acercó y besó suavemente mis labios, y recordé que esa sensación la sentí muchas veces mientras estaba dormido.

Tú: ya le avisé a tus padres, vienen en camino.

Nick: ¿qué pasó exactamente?

Tú: te encontré tirado en el suelo del estudio, en tu casa.

Nick: ¿el tratamiento no funcionó?

Tú: eh… - dudó por un momento – no.

Nick: no lo puedo creer. – dije suspirando.

Tú: dijeron que no puedes someterte a evaluaciones cada año, debe ser con más frecuencia, ya que algo puede cambiar. Tu nivel de azúcar subió mucho y…

Nick: ¿entonces no es tan malo?

Tú: en realidad no, solo deberás seguir tratándote más a menudo, y no descuidar los alimentos.

Nick: ¿Cuántos días pasé en coma?

Tú: un poco más de tres semanas.

Nick: ¿estuviste aquí todo el tiempo?

Tú: sí, algunos días tus hermanos te cuidaban y me enviaban a casa, pero sí.

Nick: gracias por cantar para mí todas las noches.

Tú: ¿me… me escuchabas?

Nick: a veces, tu voz rompe cualquier barrera, te escuchaba cantar pero luego me perdía y mi mente volvía a quedar en blanco.

Tú: temía que no me escucharas.

Nick: igual debes ponerme al día. – sonreí.

Tú: te diré algo, ya eres tío.

Nick: ¿qué?

Tú: sí, seguro Kevin lo trae mañana – sonrió.

Nick: ¿me perdí su nacimiento? Empecé siendo un mal tío.

Tú. No lo eres mi Nicholas, no digas eso.

Nick: ¿cómo se llama?

Tú: Jerry – dijo con una amplia sonrisa.

Nick: ¿Jerry?

Tú: sí, por ti.

Nick: ¿Por el abuelo Miller o…?

Tú: Kevin eligió ese nombre, por ti, y bueno ya que tú te llamas así por el abuelo Miller también es por él,  pero como no pudiste estar cuando nació, Kev quiso que su hijo que llamara como su hermano.

Nick: no sé como agradecérselo.

Tú: solo tienes que recuperarte pronto, y querer mucho a tu sobrino.

Nick: ya lo quiero.

Ella siguió poniéndome al día, era casi media noche cuando mis padres llegaron, recobré la conciencia muy tarde en la noche y ellos no quisieron esperar hasta mañana.

Insistí tanto que mi madre tuvo que acceder a ir de nuevo a casa a descansar, __________ se quedó conmigo, como todas las noches.

Al día siguiente me desperté y vi a mis hermanos a mi alrededor, yo sentía que no los había visto en horas, pero ellos no habían hablado conmigo en semanas, luego llegó Danielle y al fin pude ver a Jerry.

Sin duda era un Jonas, se parecía a mi hermano y a mi padre, pero decir que no tenía rasgos de la familia Deleasa era mentir.
No había otra cosa que deseara más que salir de esa clínica.

Gracias a Dios no tuve que esperar tanto, pues pasado dos días ya estaba en casa.

Nick: extrañé mi cama – dije entrando a mi habitación.

Frankie: ¿________ se quedó en su casa?

Nick: sí, papá la dejó antes de venir. Por cierto…

Frankie: ¿sí?

Nick: dijo que querías hablar conmigo.

Frankie: sí, es que…

Nick: ¿tiene algo que ver con Carter?

Frankie: sí, justamente de ella. Ya hemos salido varias veces pero no quiero que sigamos teniendo citas como amigos.

Nick: entiendo, ¿la quieres?

Frankie: mucho.

Nick: ¿ella lo sabe?

Frankie: se lo he dicho un par de veces por mensajes de texto.

Nick: y ¿ella que te dice?

Frankie: qué ella también me quiere – dijo con una sonrisa.

Nick: idea una cita, a tu estilo, dile que la quieres, y proponle que sean más que amigos.

Frankie: ¿una cita cómo?

Nick: donde ella aprenda mucho de ti, invítala a hacer algo que le guste a ambos.

Frankie: ¿crees que el bowling sea una buena idea?

Nick: haz que sea especial, hermano.

Frankie: ya me lo imagino todo – sonrió.

Nick: todo te saldrá bien.

Frankie: gracias Nick, hablé con Joe y no estuvimos de acuerdo en algunas cosas.

Nick: ¿por qué? – reí

Frankie: porque quería prestarme su gorro de policía. Pero me dijo casi lo mismo, debía hacer algo especial.

Nick: Joe tiene ese gorro en un pedestal – dije riendo – pero tiene razón, y solo debes ser tú mismo.

Frankie: lo haré.


*Los días pasaron y ya todo había vuelto a la normalidad, Nick volvió a la fundación, y tú seguías igual de atareada con las clases y las consultas.

*Tú*

Nick: hola linda – dijo cuando llegó a mi casa.

Tú: Nicholas… no te esperaba. – dije un poco sorprendida.

Nick: yo espero un beso – rió, besé sus labios y entró a la casa.

Tú: debiste avisarme, mira como ando. – señalé mi ropa, llevaba una franela que me quedaba inmensa y un mono rosa muy holgado.

Nick: te ves bella.

Tú: no, me veo como quien acaba de levantarse.

Nick: es un poco tarde, floja.

Tú: no me acabo de despertar, si es lo que piensas. – reí.

Nick: bueno, vine a buscarte para que escojas nuestra casa.

Tú: ¿qué?

Nick: como escuchaste, debemos escoger nuestra casa.

Tú: pe… pero ni siquiera tenemos fecha para la boda.

Nick: aun.

Tú: Nicholas…

Nick: no sé si te gustaría que fuera en víspera de navidad.

Tú: me encantaría pero…

Nick: entonces así será.

Tú: Nicholas ¿podías escucharme? - su rostro cambió.

Nick: ¿qué sucede?

Tú: sucede que deberíamos hablar todo con calma.

Nick: estamos hablando linda.

Tú: en realidad estás hablando tú. Debemos planear bien la fecha.

Nick: lo siento, estoy de acuerdo.

Tú: bien – lo abracé.

Nick: pero ¿iremos a ver las casas? – reí.

Tú: sí – dije, lo besé y luego subí a cambiarme.


*Nick*

No entendía como pudo ponerse aun más bella en 6 minutos.

Nick: escogí las que pensé que te gustarían. – dije mientras íbamos en el auto.

Tú: confío en tus gustos.

Nick: pero todas tienen algo en común.

Tú: ¿piso y techo?

Nick: qué graciosa, veo que pasaste mucho tiempo con Joe.

Tú: no tanto – dijo riendo. – dime ¿Qué tienen en común?

Nick: un jardín de rosas.

Tú: ¿hablas en serio?

Nick: linda, siempre soy serio. – ella rió de nuevo.

Tú: deben ser hermosos.

Nick: no, tú eres hermosa.


Solo había escogido tres casas para que ella las viera, solo esas tenían un perfecto jardín de rosas, les faltaba un poco de cuidado, pero ya nos encargaríamos de mantenerlo.

La primera casa quedaba un poco alejada, lo cual la descartó, ya que ________ quería estar cerca de su mamá, la segunda era muy grande para su gusto.

Nick: Linda, pero míralo de esta manera, cuando tengamos 10 hijos no se verá tan grande con ellos jugando por ahí.

Tú: ¿10 hijos, Nicholas? – preguntó perpleja.

Nick: ¿son muy pocos?

Tú: son demasiados – rió.

Nick: quiero un ejército de niños.

Tú: seguro, no serás quien los lleve 9 meses en el vientre.

Nick: no, serás tú.

Tú: veamos la otra casa.

Nick: ¿estás cambiando el tema?

Tú: si, eso es exactamente lo que hago – dijo riendo.


*Tú*

Cuando llegamos a la otra casa me di cuenta que era perfecta, no tan grande como la anterior, parecida a la casa de los Jonas, pero con un hermoso jardín de rosas que parecía hecho por ángeles.

Tú: me encanta.

Nick: lo sabía.

Tú: ¿qué sabías?

Nick: me arriesgué comprando esta.

Tú: ¿Qué hiciste qué?

Nick: si te gustaba una de las anteriores la cambiaba, pero estaba casi seguro que escogerías esta.

Tú: ¿cómo es que me conoces tanto?

Nick: te conozco desde los 17, malo sería que no conociera tus gustos.

Tú: me encanta – lo abracé.

Nick: entonces, feliz regalo de bodas.

Tú: todo será perfecto.

Nick: aquí comenzaremos una nueva vida, ya lo verás. Seremos felices.

 Tú: ¿más felices que ahora?

Nick: mucho más linda. – me besó, con la misma ternura de siempre.




Adelanto del próximo capítulo.

Valerie: oye pero ¿qué te dice el nuevo doctor?
Tú: esta semana me llevo dos veces una caja de bombones, siempre con la misma nota.
Valerie: no me hagas preguntar que decía la nota.
Tú: decía “para la doctora más bella” 


Nick: ¿estás molesta? – dije mientras conducía.
Tú: ¿sigues paranoico?



Con todo mi cariño, este capítulo está dedicado a Italia Andrea y a sus amigas, es lindo saber que en México hay personas tan lindas.
Gracias Ita por esa charlas que siempre tienes conmigo, por esas canciones que me mostraste y por siempre alentarme para subir un capítulo. Escribo gracias a personas como tú.













27 de julio de 2012

Capítulo XLI. - Tu tiempo de soñar, tu tiempo de vivir.


Capítulo XLI.
“Please be mine”






*Nick*
Cuando llegué a casa entré al cuarto de mis padres, nunca entraba, y menos tan tarde en la noche, ambos se sentaron en la cama mientras yo acercaba una silla.

Sra. Jonas: ¿pasa algo?

Nick: pasa de todo mamá – dije sonriendo.

Sr. Jonas: ¿a  qué se debe esa sonrisa?

Nick: hoy fue una noche muy importante para mí.

Sra. Jonas: habla ya hijo, me pones nerviosa.

Nick: ¿qué dirían si les digo que ________ aceptó ser mi esposa?

Sr. Jonas: ¿le propusiste matrimonio?

Nick: Sí.

Sra. Jonas: Oh, qué maravilla hijo, una nueva señora Jonas – se levantó de la cama y me abrazó.

Sr. Jonas: Felicidades hijo, pero ¿por qué no nos dijiste nada?

Nick: lo siento papá, es que…

Sr. Jonas: no te preocupes, hijo. – me interrumpió.

Nick: lo siento.

Sra. Jonas: qué alegría, sabes que queremos mucho a ________ desde que la conocimos, es una buna chica, todos la queremos.

Nick: gracias, mamá.

Sr. Jonas: encontrar a una chica como ella hoy en día es difícil, hijo.

Nick: lo sé.

Sr. Jonas: cuídala mucho.

Nick: lo haré papá, gracias. Ahora los dejaré dormir, los quiero.

Sra. Jonas: y nosotros a ti Nicky.


*Tú*

No aguanté la emoción y fui a despertar a mi mamá en cuanto llegué, ella compartió la alegría conmigo. Luego fui a mi habitación a acostarme, había sido un día lleno de emociones y no había notado lo agotada que estada hasta que mi cabeza toco la almohada.

Lo único que hacía era ver el anillo que me acababa de dar Nicholas, mi prometido. No había notado el grabado que tenía, prendí la lámpara de leer que estaba en mi mesa de noche y vi con más claridad, “please be mine” eran las palabras que estaban grabadas, apagué la lámpara y me acoté de nuevo suspirando.

Tú: no puedo detener a mi corazón de llamarte, está llamándote. – dije en voz alta.


*Estabas viviendo en un cuento de hadas que no tardaría en cambiar. Pasaron un par de meses, ya Joe y tu prima eran marido y mujer, la boda había sido espectacular, y la parte favorita de todos fue cuando Frankie cantó, además de eso, el productor del CD de Joe estaba ahí y le ofreció probar suerte en la industria de la música.

Danielle estaba a punto de dar a luz, tal vez solo le faltaba un par de días, todos estaban ansiosos.
Pero por otro lado todos estaban preocupados, algo había descontrolado a Nick y eso era lo que había hecho que cayera en un coma diabético.


*Tú*

Tú: ¿cómo sigue? – pregunté cuando llegué a la habitación de la clínica.

Sra. Jonas: Igual, aun no despierta.

Tú: estos últimos 5 días han sido desesperantes – dije controlando las lágrimas.

Sra. Jonas: A Nick nunca le gustó preocupar a los demás, seguro se había sentido mal y no nos dijo.

Tú: yo lo noté extraño, pero decía que eran ideas mías.

Sra. Jonas: no lo habías mencionado _________, ¿extraño cómo?

Tú: pues… – caminé hacía Nicholas, que estaba en aquella cama ignorando lo que sucedía a su alrededor. – se la pasaba malhumorado, sin razón alguna, luego se disculpaba y se iba. Cuando estábamos en casa bebía mucha agua e iba al baño constantemente. Oh por Dios…

Comencé a llorar, no me había dado cuenta de los síntomas de Nicholas, si tan solo lo hubiese notado antes él no estuviera inconsciente en la cama de una clínica.

Sra. Jonas: no te pongas así _________.

Tú: ¿cómo pude ser tan ciega? Se supone que soy doctora.

Sra. Jonas: pero más que nadie debes saber que es por eso que los doctores no tratan a sus familiares, es difícil  aceptar que un ser querido está enfermo.

De pronto, alguien toco la puerta, era Joe y Kevin. Como puede sequé mis lágrimas velozmente.

Kevin: hola ________.

Tú: hola chicos.

Joe: ¿Cómo sigue Nick?

Tú: pues, acabo de llegar, tu madre dice que está igual.

Sra. Jonas: si, no hay indicios de que despierte.

Kevin: ________, te quiero pedir un favor.

Tú: dime, Kev.

Kevin: está noche quiero quedarme.

Tú: no Kevin, no me pidas eso, quiero estar con él.

Joe: hazle caso _________, necesitas descansar.

Tú: yo descanso aquí.

Sra. Jonas: necesitas tu cama, no puedes estar la noche en vela e ir a clases en la mañana y en la tarde a consulta, eso no es fácil.

Tú: no es nada, no me molesta.

Joe: sabemos que no, pero solo será esta noche.

Tú: prométeme que me llamarás si pasa algo. – le dije a Kevin.

Kevin: por supuesto.

Joe: ven acá – dijo extendiendo sus brazos.

Me abrazó, a ese abrazó se unió su madre y Kevin, no tenían idea lo mucho que necesitaba eso, necesitaba fuerzas y ellos me la estaban dando.

Hice lo que los chicos querían, fui a mi casa y antes de acostarme charle un poco con mi madre, para mi sorpresa, me dijo que el señor Harry le había propuesto matrimonio y ella lo había rechazado.

Tu mamá: no es que no lo quiera, lo amo.

Tú: ¿entonces?

Tu mamá: ya estamos muy mayores para eso hija.

Tú: claro que no madre.

Tu mamá: pero dijo algo mas…

Tú: ¿algo como qué?

Tu mamá: quiere que viva con él.

Tú: ¿qué decidiste?

Tu mamá: decidí que pondré en venta la casa.

Tú: pero…

Tu mamá: sé que aquí crecieron tu hermano y tú, pero Alex ya se casó, tiene una mujer, y tú pronto te casaras con Nick, sé que cuando él salga de todo esto y se recupere por completo serán felices.

Tú: Dios quiera que sí madre.

Tu mamá: y bueno, no quiero estar sola aquí, así que acepté vivir con Harry. Lo amo y él ha demostrado que me ama.

Tú: lo sé madre, y estaré de acuerdo con lo que tú decidas.

Tu mamá: gracias.

Tú: iré a dormir.

Tu mamá: anda hija, no has dormido bien en días.

Mi mamá tenía razón, estaba agotada, no había la había pasado bien las últimas noches, pero no quería alejarme de Nicholas, quería estar a su lado.
Los doctores decían que tal vez Nicholas me escuchaba, por eso siempre cantaba o leía poesías, y yo solo escuchaba el “bit, bit” de la máquina que indicaba su presión arterial.

Poco a poco me quedé dormida, tan profundamente que no soñé.

*Pasaron otros tres días y Nick aun no salía del coma diabético, y eso le preocupaba a todos ya que si seguía así sus órganos poco a poco podían empezar a dejar de funcionar, pero todos mantenían la fe, y estaban seguros de que no duraría así por mucho tiempo.

Las clases y las consultas ocupaban toda tu mañana, por eso pasabas casi toda la noche en la clínica, cantando o recitando poesía para Nick.

*Tú*

But you’re so hypnotizing – pero eres tan hipnotizante
you’ve got me laughing while I sign – me haces reir mientras canto
you’ve got me smiling in my sleep – me haces sonreír en mis sueños
and I can’t see this unraveling - no puedo ver este desenlace
your love is when I’m falling – tu amor está cuando estoy cayendo
but please don’t catch me – pero por favor, no me atrapes.

Sostenía su mano mientras cantaba un verso de cada canción que se me ocurría.

Tú: vamos Nicholas, despierta, te necesito.

Era de esperarse que él no me respondiera, solo seguía ahí, dormido, indefenso tal vez escuchándome, tal vez no.

Tú: Kevin no ha venido porque está cuidando Danielle y a Jerry, le prometí que te diría – sonreí – tienes  que ver a tu sobrino, es hermoso, se parece a Kevin, aunque tiene algunos rasgos de Mikey, no haya duda de que es Jonas Deleasa.

Acaricié sus pálidas mejillas y su sedoso cabello, extrañaba tanto hablar con él.

Tú: Tu madre dijo que Joe había venido temprano, te acompañó un rato con Chelsea, no pueden esperar a que despiertes. Joe dice que te golpeará si no despiertas pronto. – reí, pero una lágrima recorrió mi mejilla.

I look up at the stars – miro hacia las estrellas
Hoping your doing the same – esperando que estés haciendo lo mismo
Somehow I feel you closer – de alguna manera te siento cerca
And I can hear you say – y puedo oirte decir…

Oh, oh I miss you – Oh, oh te extraño
Oh, oh I need you – Oh, oh te necesito…

Tú: ¿recuerdas cuando me diste esto? – dije señalando el anillo de compromiso. – recuerdo que no había visto el grabado hasta que llegué a mi casa ¿querías que lo descubriera sola?, tal vez no te lo he dicho, pero esa canción es mi favorita, es tan hermosa. Creí que la habían escrito para una chica en especial, pero Kevin me dijo que tú querías dedicársela a la indicada. Ahora quiero que sepas que estaré aquí por siempre, y así como tú hiciste que todas mis esperanzas y sueños se hicieran realidad, haré que tus sueños también se cumplan, te prometo que no te decepcionaré, estaré junto a ti hasta el final de los tiempos.

Is there something I could say? - ¿Hay algo que pueda decir?
Show me how to break it down – enséñame como romper con esto
So before you walk away – así que antes de que te vayas
Take the time to turn around – tómate el tiempo de regresar
Listen to me now – escuchame ahora...
Maybe I… - tal vez yo…

Tú: lo siento mi Nicholas, ya no puedo cantar mas, te extraño, por favor vuelve.

Me levanté de la silla que estaba al lado de la cama y me recosté en el sofá cama, tenía dos días que no dormía ahí, los chicos no me habían dejado, pero ya que llego el fin de semana aceptaron que me quedara esa noche.

De pronto, alguien entró y me sobresalté.

Joe: hola

Chelsea: hola ________.

Tú: hola chicos.

Joe: te trajimos algo de cenar

Tú: ah, gracias.

Joe: ¿estás bien?

Tú: sí. – sonreí.

Chelsea: ¿segura?

Tú: estaré mejor cuando Nicholas despierte.

Joe: ¿le dijiste que lo golpearía si no lo hace?

Tú: sí Joe – reí

Joe: entonces no tardará en despertar.

Tú: eso espero.

Chelsea: verás que será antes de lo que imaginas.

Joe: deja de esperar, comienza a creer.

Tú: me gusta cuando dices eso.

Joe: a mí me gusta que me hagan caso así que…

Chelsea: Joe… - reímos.

Tú: no tienes remedio.

Joe: eso es exactamente lo que Chelsea dice todo el tiempo.

Tú: ¿cómo está Danielle?

Chelsea: pasaremos por su casa luego.

Joe: hablé con Kevin, Dani está mejor que él.

Chelsea: ¿Por qué lo dices?

Joe: porque está nervioso y paranoico – rió.

Tú: como todo padre primerizo.

Chelsea: como todo padre.

Tú: siento que Nicholas se haya perdido el nacimiento de Jerry.

Joe: ya tendrá mucho tiempo de jugar con él cuando despierte. ¿Escuchaste Nick? Despierta rápido para que veas  a Jerry, cuyo nombre debió ser “Adam” – reímos.


*Otro par de días pasaron, él cumpleaños de Nick estaba a tan solo una semana, te destrozaba el corazón saber que existía la posibilidad de que él no despertara aun.

Los médicos llegaron a la conclusión que habían cometido un error, que las evaluaciones no podían ser anuales, ya que en ese tiempo podía haber cambios en el organismo de los pacientes, la comunicación llegó a Europa para prevenir a la otra chica que había probado también el tratamiento, luego llegó un informe diciendo que gracias a su aviso la habían salvado de caer en coma diabético, ya que cuando la examinaron tenía un nivel de azúcar que sobrepasaba increíblemente los limites y, al igual que como pasó con Nick, nadie había notado los síntomas.


*Tú*

Tú: adiós madre, iré a la clínica. – me despedí desde la puerta.

Caminé unos cuantos metros para llegar a la parada del autobús, pasaron quizás 6 minutos y un auto se detuvo frente a mí, eran Mikey y Valerie.

Valerie: hola _______.

Tú: hola chicos.

Mikey: ¿vas a la clínica?

Tú: sí.

Mikey: sube, iremos a visitar a Nick.

Abordé el auto y conversé con ellos un rato mientras llegábamos a la clínica.

Cuando llegamos a la habitación estaban los señores Jonas, no entré y me quedé en la sala de espera con Kevin mientras Valerie y Mikey se quedaban un rato en la habitación.

Kevin: sé que Nick te escucha.

Tú: ojalá que sí, porque siempre hablo con él.

Kevin: no hables tanto seguro cuando despierte no tendrás nada para decirle – reímos.

Tú: siempre tengo algo para decirle Kev, tengo que decirle que lo amo.

Kevin: tengo que darte las gracias por eso.

Tú: ¿por qué?

Kevin: cuando me casé, lo único que quise fue que mis hermanos pudieran estar con chicas que de verdad los quisieran, y gracias a Dios mi deseo se cumplió, mira a Joe con Chelsea, son felices, tu prima es el amor de la vida de Joe, y tú eres la vida de Nick.

Tú: eso que dices es muy lindo Kev, gracias.

Kevin: cuando te conocimos, recuerdo que le dije a Nick: “olvídala, es solo una fan”.

Tú: cuando los conocí era una fan – reí.

Kevin: pero él respondió al instante: “el problema es que no la vi como una fan”.

Tú: ¿en serio dijo eso?

Kevin: no te miento, lo recuerdo claramente.

Tú: no lo sabía.

Kevin: fue un día muy gracioso.

Tú: ni que lo digas, pero sin duda fue un día extraordinario.

Kevin: Joe y yo ganamos una buena amiga, desde entonces eres parte de la familia.

Tú: ustedes son tan… tiernos, gracias por todo. – sonreí.

Kevin: y Jerry tendrá una excelente tía.

Tú: Nicholas se alegrará al saber que escogiste ese nombre para tu hijo.

Kevin: será su regalo para cuando despierte.



Adelanto del próximo capítulo.

Tú: hola mi Nicholas – dije la noche siguiente cuando llegue de clases.
Pero era obvio que nadie me iba a responder, los señores Jonas ya se habían ido, solo estábamos él y yo.




Este capítulo es para Claudia, la chica que escribió la primer novela que leí, una niña hermosa que supo ganarse mi corazón, estaré siempre con ella, no importa la distancia, estaré ahí hasta el final, el final de los tiempos.