31 de julio de 2012

Capítulo XLIII. - Tu tiempo de soñar, tu tiempo de vivir.


Capítulo XLIII.
“Wouldn’t change a thing”






-meses después-

*Ya era otro año, diciembre le había dado paso a enero y a muchos problemas, la salud de tu mamá impidió que Nick y tú se casaran en víspera de navidad, pero ya se encontraba bien.

Esta historia siempre tiene un lado alegré, en medio de lo oscuro,  Chelsea estaba embarazada, ella y Joe serían los orgullosos padres de gemelos, la felicidad no cabía en ellos. Tu prima siempre se quejaba de que Joe no la dejaba hacer nada, y Joe se quejaba de que ella siempre quería hacer todo.

Por otro lado, aunque Nick no lo demostrara, de alguna u otra manera se sentía mal por haber pospuesto la boda, pero él entendía las razones.

Tú, alegre por la mejoría de la salud de tu madre, pero un poco molesta por los celos de Nick, había llegado un especialista a la fundación, un endocrinólogo pediátrico, que según él, estaba interesado en ti.

*Nick*

Tú: solo son ideas tuyas, Nicholas. – dijo mientras estábamos en mi oficina.

Nick: no lo creo, ¿ves como te ve?

Tú: no veo nada.

Nick: le gustas, es obvio.

Tú: Sergio es solo…

Nick: ¿Sergio? Ya lo llamas por su nombre, que bien.

Tú: ay, por favor.

Nick: sé que te ha llevado chocolates.

Tú: ¿sabes lo que hice? Se los di a Letty.

Nick: ¿por qué hiciste eso?

Tú: porque sabía que te ibas a poner así.


El teléfono sonó, activé el altavoz y hablé.

-vía telefónica-

Nick: dime Letty.

Letty: el doctor Sergio lo busca, señor.

Nick: dile que pasé.

-fin de la llamada-


Al instante entró.

Sergio: hola Nick, hola ________, no esperaba verte aquí.

Tú: hola Sergio, y adiós, debo irme.

Sergio: adiós, nos vemos.

Ella me vio con un poco de enojo y se fue. Sergio se sentó y comencé a actuar natural, tal vez todo era mi imaginación, pero luego nuestra conversación dio un giro y él comenzó a hablar de ________.


Sergio: es linda ¿no?

Nick: es hermosa.

Sergio: y… ¿la conoces de hace mucho?

Nick: desde el día que ella cumplió 16 años.

Sergio: es muy buena doctora. Escuché que terminó el año de cirugía en Canadá.

Nick: así es.

Sergio: cuando estaba en la universidad mi proyecto no ganó. Así que tuve que terminar la carrera aquí.

Nick: ella se esforzó mucho.

Sergio: ¿son buenos amigos?

Nick: de hecho estamos comprometidos.

Sergio: ¿cómo dices?

Nick: nos casaremos pronto.

Sergio: no lo sabía.

Nick: bueno, ahora lo sabes.

Sergio: vaya, no lo sabía.

Nick: Está bien, ahora lo sabes.

Sergio: eres muy afortunado, cualquiera sería afortunado de salir con alguien como ella.

Nick: no quiero ser grosero, pero quisiera que no te acercaras mucho.

Sergio: ¿por qué lo dices?

Nick: Bueno…

Sergio: está bien. – me interrumpió. – No hay problema. Esta fundación no deja de sorprenderme.

Nick: ¿qué quieres decir?

Sergio: todos los programas que hay, son increíbles, y bueno, ahora esto, de verdad no lo esperaba.

Nick: ¿qué no esperabas?

Sergio: Que ella estuviese comprometida.

Nick: ¿quieres explicarte un poco mejor?

Sergio: Me llamaba la atención, es todo.

Nick: Lo sé, por eso preferiría que tomes distancia.

Sergio: no pienses mal…

Nick: no lo hago, tranquilo. Oye Sergio, debo irme.

Sergio: ah, sí, lo siento, no te quito más tiempo.

Salió de mi oficina, agarré unos documentos y me fui.

Cuando iba en el auto comencé a reflexionar, yo tenía razón, a él le gustaba ________, pero si ella no lo notaba era por que, obviamente, no le interesaba.

Reí al darme cuenta lo idiota que había sido, lo único que hice fue ganar una mala mirada de ella.


*Tú*

Tú: no sé qué le pasa. – dije refiriéndome a Nicholas.

Valerie: preocúpate cuando no se ponga celoso – rió.

Tú: que cosas dices, Val – dije entre risas.

Valerie: oye pero ¿qué te dice el nuevo doctor?

Tú: esta semana me llevo dos veces una caja de bombones, siempre con la misma nota.

Valerie: no me hagas preguntar que decía la nota.

Tú: decía “para la doctora más bella”

Valerie: pobre, no sabe que la más bella soy yo.

Tú: basta Valerie – dije sin aguantar la risa.

Valerie: bueno, hablando en serio, seguro te vio muy flaca y te quiso engordar un poco con chocolates.

Tú: es un poco ortodoxo. Pero no quería ser grosera, así que se los aceptaba. Pero se los daba a Letty.

Valerie: ¿a Letty? Si Chelsea se entera te ahorca.

Tú: olvidé a Chelsea por completo. – reí.

Valerie: traje mi auto, si quieres la visitamos.

Tú: genial.

Fuimos a la casa de Joe y Chelsea, y nos encontramos a Joe preparando la merienda para Chelsea.

Joe: ¿quieren un poco?

Valerie: no, gracias Joe.

Tú: ya comimos.

Chelsea: Joe, relájate.

Joe: bueno, come Chels.

Tú: recuerdo cuando te reías de Kev, decías que exageraba.

Joe: Kevin solo cuidaba de dos personas, yo debo cuidar a tres, eso es más agotador – reímos.

Mi celular sonó, era un mensaje de Nicholas, decía que pasaría por la casa de Joe y luego iría a mi casa, no respondí, ya que de una u otra manera lo vería.

Seguimos hablando, pasando un buen rato, riéndonos de las exageraciones de Joe y de la impaciencia de Chelsea cuando la sobreprotección de su esposo se salía de  control.

Sonó el timbre, pero cuando Joe se abrió la puerta no era Nicholas, era Mikey.

Joe: el tío Mikey vino a visitar a los gemelos.

Mikey: ¿todo bien?

Joe: excelente.

Valerie: amor, no sabía que venias.

Mikey: le debía una visita a Joe, lo siento, no  te avisé. Hola ________, Chels ¿Cómo está tu panza?

Chelsea: creciendo – dijo sonriendo y frotado su barriga.

Tú: Tenía tiempo que no te veía Mikey.

Mikey: Claro, ahora su Deleasa consentido es Jerry, ya me olvidaron. – todos rieron.

Valerie: qué dramático Michael.

Tú: el consultorio y las clases me vuelven loca.

Mikey: iré a la fundación un día para volverlos locos, a ti y a Nick.

Tú: Hablando de Nick, Kathleen fue con Nick hace poco.

Mikey: Nick… ¿Nicholas?

Joe: Mikey le dice Nicholas al Nick a quien _______ le dice Nick. – reímos.


El timbre sonó de nuevo. Esta vez sí era Nicholas.

Nick: Hola, hola. ¿Había reunión familiar?

Joe: no, lo que no se planea sale mejor.

Caminó hacia donde estaba yo y se sentó a mi lado y sonrió.

Nick: Mikey, tenía tiempo que no te veía.

Mikey: Me siento importante, todos me extrañaron. – reímos.

Nick: ¿Cómo van los preparativos de la gira?

Mikey: excelente.

Valerie: solo que te extrañaré. – dijo y Mikey la abrazó.

Chelsea: cuando vuelva lo olvidas.

Valerie: ¿experiencia?

Joe: todas las mujeres de esta familia te lo pueden decir.

Seguimos riendo con las locuras de Mikey y Joe por un buen rato, pero la noche llegó y Chelsea se veía un poco cansada, así que decidimos irnos.

Nick: yo te llevo. – se apresuro a decir.

Tú: gracias.

Nick: adiós hermano y hermana. – abrazó a Chelsea. – cuida a los Nickys de tu barriga.

Joe: oye.


*Nick*

Nick: ¿estás molesta? – dije mientras conducía.

Tú: ¿sigues paranoico?

Nick: no ¿me disculpas?

Tú: solo si dejas de ser tan celoso.

Nick: sí, linda. – sonrió.

Tú:   Bueno, en ese caso…  - besó mi mejilla. - ¿Cuándo seguimos con los preparativos de la boda?

Nick: ¿hablas en serio?

Tú: Claro, ya mi madre está bien, no veo porque no podamos empezar, a menos que no quieras y…

Nick: ¿bromeas? Ya no quiero que pase esto.

Tú: ¿esto? ¿A qué te refieres?

Nick: ya no quiero llevarte a tu casa después en las noches, en el día, en las tardes. Quiero que vayamos a un mismo lugar, a nuestro hogar, no quiere despedirme de ti.

Tú: Ow, Nicholas.

Nick: ¿ves? Ya llegamos a tu casa, ahora tienes que entrar y yo irme a la mía.

Tú: pero te daré un beso.

Nick: esa es la mejor parte.

Tú: y nos veremos mañana.

Me besó, tal vez si no hubiese discutido con ella en la mañana hubiese obtenido dos besos ese día, pero igual no podía quejarme, mi estadía en el cielo fue tan mágica como siempre, tan bella mientras duró, tan cálida como _______.

Nick: ¿paso por ti en la mañana para desayunar?

Tú: me encantaría.


*Tú*

A veces pareciera como si Nicholas no escuchara una palabra de lo que digo, es como si su mente estuviera muy lejos e incansable, como sucedió en la mañana, pero sé que si se acercó a mí de nuevo de una manera tan sutil, es que sabía que yo tenía la razón, pero él es muy orgulloso para aceptarlo, a veces éramos con el fuego y la lluvia, como Venus y Marte, pero siempre era imposible estar enojada con él, éramos como estrellas deferente, pero él siempre decía que yo era la melodía de cada canción que cantaba, siempre decíamos lo mismo “no cambiaríamos nada”

A la mañana siguiente Nicholas pasó por mí para desayunar juntos, no había otra forma mejor de empezar la mañana.

Los niños estaban de excursión, así que me quedé en el consultorio para estudiar unos casos que me habían pedido en la escuela de pediatría.



Adelanto del próximo capítulo.

El día estaba tranquilo, el clima un poco fresco. Cerca de las 11:00am Kevin pasó a regalarme un Starbucks, y le comenté lo mucho que extrañaba a Jerry.
Cuando iba saliendo me tropecé con una chica pelirroja, de ojos verdes un poco oscuros, una chica hermosa de 16 años que conocía desde mi primer día en la fundación.





Capítulo dedicado a Flor, una Argentina hermosa a la que quiero mucho. La conocí hace meses gracias a Big Rob, y adivinen qué... No cambiaría nada.

Viva Argentina y las Jonas' fans de allá.

Según Nicholas, es wonderful en Argentina, al igual que Venezuela. 

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