5 de septiembre de 2012

Capítulo XLVI. - Tu tiempo de soñar, tu tiempo de vivir.


Capítulo XLVI.
“Marry me”




Desperté con un sobresalto, aun llevaba la ropa del día anterior, tomé una ducha antes de bajar a desayunar.

Revisé mi teléfono, tenía muchos mensajes de las chicas, niños de la fundación, varios amigos y de mis tíos, pero no había ni uno de Nicholas.

Al llegar a la cocina estaba mi hermano, Jane, mi madre y el señor Harry.

Tú: ¡feliz cumpleaños, Alex!

Tu hermano: Feliz cumpleaños, hermanota.

Jane y mi madre también me felicitaron, luego el señor Harry se acerco.

Sr. Harry: ________, esto es para ti – dijo entregándome una cajita.

Tú: Oh gracias, no se hubiese molestado. – lo abracé.

Cuando abrí la caja era un hermoso collar de oro con zafiros.

Sr. Harry: espero que lo uses hoy.

Tú: ¿hoy? Quisiera guardarlo para una ocasión especial.

Tu mamá: hoy es un día especial.

Tu hermano: claro, es mi cumpleaños.

Jane: Alex, ya tu cumpliste 23, ahora le toca a _________.

Tú: ¿hay una tradición de “23 años”? porque todos dicen cosas así.

Tu mamá: no hija – dijo riendo. – es tu cumpleaños y ya.

Jane: Oye ________ ¿te trajeron serenata este año? – rió.

Tú: no, Nicholas ni siquiera me ha llamado. – dije un poco deprimida.

Sr Harry: falta mucho para que este día acabe, además iremos a picar el pastel en su casa ¿no?

Tú: sí.

Desayunamos todos juntos, luego Jane y Alex se fueron a hacer algunas compras con mi madre y el señor Harry. 

Estaba viendo televisión en la sala y de repente sonó el timbre.

Al abrir la puerta me encontré con un chico menudo, con gorra.

X: ¿se encuentra _________?

Tú: soy yo.

X: en ese caso, feliz cumpleaños. –dijo entregándome la caja.

Tú: gracias, ¿quién la envía?

X: cuando la abras lo sabrás, adiós.

Cerré la puerta y volví al sofá, aun curiosa. Cuando abrí aquella caja lo primero que vi fue una rosa roja y hermosa, junto a ella se encontraba una tarjeta, la tomé,  pude sentir el perfume de Nicholas y la leí.

“Feliz cumpleaños a la mujer más hermosa de todo el planeta, a mi chica espacial, al amor de mi vida. Te amo y quiero que sepas que me comprometo a cantar para ti cuando todas las músicas hayan muerto.

Espero que te guste mi regalo y lo uses esta tarde, pasaré por ti a las 6:00pm.
Tu Nicholas.”


Sonreí inconscientemente, Nicholas siempre hacía que sonriera de esa manera, volví mi mirada a la caja y saque un vestido.

Tú: oh, por Dios. –dije al ver lo hermoso que era.

Hermoso, elegante pero sencillo, strapless, al cuerpo, largo y de un tono champagne extremadamente claro, casi blanco, no veía el motivo por el cual ponerme ese vestido para una reunión familiar, pero si Nicholas quería que me pusiera su obsequio, eso haría.

Pasaron algunas horas y mi madre aun no llegaba, me estaba aburriendo sola en casa, decidí llamar a Nicholas pero no contestó.

Subí a mi habitación y puse el vestido en mi cama, fue en ese momento cuando noté que el collar que me había obsequiado el señor Harry era el accesorio perfecto.

Quería tomar todo mi tiempo para arreglarme, por lo que decidí comenzar de una vez con mi cabello, quise recogerlo todo, para lucir el escote del vestido y el collar de zafiros.

Luego de unos minutos llego Alex con Jane, Chelsea y Valerie.

Jane: wow _______, vinimos a ayudarte pero veo que no necesitas ayuda. – dijo al verme con el vestido.

Tú: y ustedes están hermosas, ¿se pusieron de acuerdo para el color del vestido? – expresé al notar que las tres llevaban un vestido verde de diferentes tonos.

Chelsea: no – dijo rápidamente – fue casualidad.

Valerie: solo te falta maquillaje, vamos _______, se nos hace tarde.

Tú: no se preocupen, Nicholas dijo que vendría por mí.

Alex: no, no lo hará.

Tú: ¿por qué?

Alex: me pidió que te buscara, anda hermana, ponte más bella.

Jane: siéntate aquí ______, traje lo necesario.

Tú: Nicholas está actuando raro. – dije un poco deprimida.

Chelsea: Nick es raro _______ - dijo riendo.

Tu hermano: sí, y tú también.

Tú: no me pongas demasiado, Jane. – dije refiriéndome al maquillaje.

Jane: no te muevas tanto.

Jane no tardó mucho, ya que no quería estar muy cargada de maquillaje.

Tú: me veo… - dije al verme en el espejo.

Chelsea: hermosa.

Tú: gracias Jane.

Jane: de nada.

Tu hermano: son casi las 6pm, creo que debemos irnos.

Chelsea: los acabados de tu vestido son hermosos, luces como toda una chica de 23 años.

Subimos al auto, y nos dirigimos a la casa Jonas, había muchos autos afuera, muchos más de lo que me habría imaginado.

Tú: cielos… ¿Quiénes están ahí?

Valerie: entremos a averiguar.

Entré a la casa y vi la sala repleta de rosas, muchos arreglos florales adornaban el lugar, vi al señor Harry caminado hacía mi.

Sr. Harry: te queda bello. – dijo señalando el collar.

Tú: gracias de nuevo señor Harry.

Sr. Harry: no tienes nada que agradecer hija, te acompaño… - señaló que me sostuviera de su brazo y eso hice.

Al voltear me di cuenta que ni mi hermano ni las chicas estaban ahí, ya se habían adelantado al jardín.

Caminé con el señor Harry hasta la puerta que conducía al jardín y antes de abrirla me dijo “feliz cumpleaños”

No sabía si mis ojos me estaban engañando o si aun estaba dormida en mi habitación, el jardín estaba repleto de toldos blancos que en conjunto hacían un gran techo, en el medio había una alfombra roja y a los lados muchas sillas llenas de amigos, familia, personas de la fundación y de la academia, mis seres queridos.

Vi al frente y estaba Nicholas, junto a  él Joe, Kev, Alex  y Mikey, y fue en ese instante que me di cuenta que no solo era mi cumpleaños, era mi boda.

Aun estaba atónita, todos aplaudían, Chelsea apareció tras de mí con un ramillete de flores y me indicó que caminara por aquella alfombra roja con el señor Harry mientras ella, Jane, Valerie y Dani caminaban detrás de mí.

Camine hasta llegar a Nicholas que se encontraba frente al atril del Padre Andrés, el mismo que unió en matrimonio a Joe y a Chels.

Sr. Harry: cuídala Nick. – le dijo al entregarme.

Nick: con mi vida señor.

Tú: ¿qué es todo esto? – pregunté con dificultad, aun estaba anonadada.

Nick: El amor sin duda alguna cambió mi forma de ser, cásate conmigo, hoy y todos los días, cásate conmigo. – dijo en el tono más dulce que podría imaginar.

Tú: me casaría contigo cada día del año.

*Nick*

Se veía tan hermosa, ella no esperaba nada de esto.

Dicen que el novio no debe ver a la novia hasta la ceremonia, por eso no fui a su casa a felicitarla, por eso no le lleve yo mismo el vestido.

Padre Andrés: ¿podemos empezar?

Nick: adelante.

Padre Andrés: Queridos hermanos, estamos aquí reunidos…

Escuchamos atentos las palabras de padre, ______ de vez en cuando me dedicaba una hermosa sonrisa, de esas que hacían que me derritiera, no podía describir lo que sentía en ese momento, estaba nervioso de que algo saliese mal, o de que ella se molestara, pero noto salió excelente.

Luego de decir los votos y jurarnos amor eterno, Joe y Chelsea nos dieron los anillos, puse el de ella en su dedo anular, luego ella coloco el mío.

Padre Andrés: lo que hoy ha unido Dios, que jamás lo separe el hombre, los declaro marido y mujer, puedes besar a la novia. – me indicó.

Suspiré y la besé, todos aplaudieron, cuando me separé de ella pude ver a mi madre llorando junto a la señora ________.

Tú: te amo. – casi gritó.

Nick: también te amo. – la abracé.

Caminamos hasta la sala donde nos tomarían muchas fotos para el álbum de bodas, _______ no dejaba de reír, yo no dejaba de verla, estaba tan hipnotizado como el primer día que la vi, hace exactamente 7 años.

Salimos de nuevo al jardín a compartir con los invitados.

Tú: no puedo creer esto. – dijo cuando nos sentamos en nuestra mesa.

Nick: créelo linda.

Tú: ahora entiendo todo. – dijo riendo.

Nick: ¿todo?

Tú: los vestidos de las chicas, tu actitud extraña, la insistencia de las chicas ayer de ir al spa y a la peluquería, el vestido, el collar del señor Harry.

Nick: todos colaboraron. Todos te adoran _______.

Tú: estoy a punto de llorar. - sonrió un poco nerviosa.

Nick: sonríe, hoy es nuestro día.

Luego llego la hora de nuestro baile, me alegre de haber tomado clases cuando estuve haciendo los musicales en Broadway años atrás.

Un vals lento inundaba el lugar, todos se levantaron de las mesas y estaban a nuestro alrededor mientras bailábamos.

Tú: me siento como princesa de Disney.

Nick: eres una princesa.

Tú: ¿Princesa Jonas?

Nick: esa es la mejor parte. – sonreí.

Tú: cuando te conocí hace 7 años, nunca pensé que te convertirías en el amor de mi vida.

Nick: yo tampoco, pero me alegro de que haya sido así.

Cuando el vals terminó comenzó música rápida, de nuestra época de adolescentes. Desde la boda de Kevin ya era tradición que Joe bailara “single ladies”, pero esta vez _______ bailó con él.

Todos reían mientras Joe hacia sus payasadas, Alex intentaba hacer lo mismo, pero no podía hacer el paso de Beyonce, yo ni me molesté, sabía que no iba a tener éxito.

Garbo,  John, Jack y Ryan contaron un poco, Paris, la esposa de Garbo, se les unió. Kevin subió a la tarimita con algunos niños de la academia y cantaron también.

Seguimos bailando luego de las presentaciones de mis amigos, estaba tan feliz que por un momento pensé en pellizcarme, pues temía que fuera un sueño.


Adelanto del próximo Capítulo.

Nick: no haré nada que no quieras.
No respondió al instante, simplemente me beso de nuevo y luego me miró directo a los ojos.
Tú: ya no hay promesas que romper.


Capítulo dedicado a todas esas chicas que hoy se casaron con Nick.

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